sábado, marzo 20, 2010

Las Voces de Julio

La siguiente transcripción fue realizada objetivamente y tiene el único objetivo de compartir e informar. Si bien el programa elegido tuvo un arranque inusual, podría haber tipeado cualquiera de los monólogos con los que comienza "Las Voces del Fútbol". Fue una linda coincidencia y nada más.

"Uno de los grandes temas que tenemos los comunicadores, yo creo que a todo el mundo le pasa lo mismo, por lo menos es una sensación netamente personal, nunca aquilatamos la dimensión las cosas que uno hace, o lo que uno transmite, o lo que es capaz de lograr, o lo que la radio es capaz de poder generar en la gente. Uno viene, se mete dentro del estudio, hace el programa, muestra sus debilidades muchas veces, también sus cosas positivas y fuertes, que todas las tenemos, las unas y las otras. Y no aquilata jamás la dimensión, lo que percibe el otro que está escuchando la radio. Y esto, en definitiva, nos ha impactado en más de una oportunidad, cuando muchas veces situaciones increíbles y excepcionales se han provocado con gente que ha venido a decir, parece increíble lo que voy a decir, ¿no?: 'me salvaste la vida, estuve a punto de suicidarme'. Esto es terrible lo que estoy diciendo. Pero vos lo experimentaste conmigo, Alberto. Pero muchas oportunidades. 'Rehice mi vida, volví al laburo, me sentía deprimido'. Y uno dice en ese momento: 'epa, esto es muy fuerte'. No es que comparto contigo o discrepo contigo que tiene que jugar fulano, mengano, sultano, perengano. No, el tema va más allá. Está muy por fuera de las fronteras de lo netamente futbolístico. Antes que nada quiero decirles a todos aquellos que en algún momento les hemos servido de apoyo, queriendo a veces, hasta sin proponérnoslo, que también uno tiene las mismas debilidades que ustedes. Porque uno a veces cuando escucha la radio o ve la televisión, cree que el que habla por la radio o el que está en la televisión no tiene las mismas debilidades, los mismos temores, los mismos claroscuros, las mismas depresiones. Todo lo que le pasa a la gente. Simplemente, la gran diferencia, es que uno está de este lado de la radio. Dentro de la radio. Yo voy a explicar esta tarde lo que ha pasado. Antes que nada quiero decirles que nunca fue mi intención, en lo más mínimo, provocar lo que se ha provocado, que realmente me ha impactado porque yo ayer no atendí los teléfonos, salvo en rarísimas excepciones por circunstancias muy particulares, porque quería estar tranquilo. No estaba bien. Para ustedes que nos escuchan todos los días. Para el que está del otro lado de la radio. No estaba bien. Ustedes saben cuando muchas veces hacemos los editoriales y de repente arrancan y dicen... Bueno, yo no estaba bien. Quizás ayer yo necesitaba de ustedes, de los que están ahí, de la gente, de la que nos sigue, de la que nos depositó acá. De la que nos ha acompañado desde el primer programa en CX 30 Radio Nacional y la que nos ha acompañado a lo largo de todo este tiempo y esperemos que nos siga acompañando a lo largo de nuestra carrera periodística. Para ustedes, fundamentalmente para aquellos que recepcionan cosas más allá del fútbol, que están emparentadas con la vida, con los momentos buenos y malos. A ustedes les quiero decir que yo no estaba bien ayer. El ambiente del fútbol es muy solidario, absolutamente solidario, porque Alberto vino y expresó lo que sentía y lo que sentían los compañeros, sabiendo de que yo estaba mal, que estaba dolorido, que estaba, quizás con razón o sin razón. Yo les voy a explicar el tema y no creo que aquí la razón sea mía. Yo voy a hablar con la verdad, porque como dice el dicho: 'con la verdad, no ofendo ni temo'. Voy a hablar con mucho respeto, como creo que tengo que hablar, porque en definitiva, aquellos que dirigen esta empresa me permiten en este momento poder expresarme a través del micrófono, no me han puesto obstáculo de ningún tipo para poder expresarme. Y lo que quiero decir: yo llegué hasta acá de una forma, y de una manera de ser. Con una esencia que puede ser compartida en algunos casos, o no compartida en otros. Pero que es la que la gente, aquellos que nos siguen cotidianamente, han ido avalando con el paso del tiempo, y no la voy a abandonar, a esta esencia. Creo que el paso del tiempo lo que me ha dado es mayor madurez para poder comprender determinadas cosas, o a veces para callarme frente a determinadas otras, o a veces para seguir actuando de la misma forma que cuando tenía veinte años. Pero forma parte de mi esencia. El día que no tenga más mi esencia, no me dedico más a esto. Y el día que tenga que modificar determinados aspectos de mi personalidad, no me dedico más a esto. Y el día que no pueda mostrarme tal cual soy, con mis virtudes y con mis defectos, con mis debilidades, con la no gana que tuve ayer y con la imposibilidad que también tuve ayer de venir a trabajar. Y voy a explicar punto por punto para que no se tejan tantas historias. Yo nunca pensé que se podía armar tamaña convulsión periodística por el mero hecho de lo que ayer manifestó Alberto, o porque alguien se sienta de la forma en la cual yo me sentí. Le quiero agradecer a todos los colegas que llamaron, escuché cada uno de los mensajes y sentí cada uno de los llamados que hicieron. No los atendí porque quería tener la cabeza limpia. Sé que pretendían lo mejor, porque si hay una cosa que me agradó es que nadie me llamó para darme manija, todos los mensajes que dejaron fueron todos muy positivos, con la mejor intención. 'Julio, pensá'.'Julio, tranquilo'. 'Julio, no te calentés'. 'Julio, una bolsa de hielo'. 'Julio, sé estratega'. Agradezco profundamente el mensaje. Valoro tremendamente, y la verdad que sin quererlo y sin pretenderlo, en un día que era triste para mí, doloroso, que me sentía mal, que estaba abatido, porque en definitiva esa es la esencia del ser humano, ¿eh?, yo tengo mucha fuerza para muchas cosas y en determinado momento, como cualquier otra persona, me siento abatido y me siento dolorido, o me siento molesto, que también me sentí molesto. Pero fue tan impresionante la cantidad de llamados y de mensajes, que en esta situación tan fea en la cual me encontraba, no quiero decirle que después pasé, ni a un estado de éxtasis ni mucho menos, que no lo tengo en este momento, para nada, pero sí sentí el apoyo. Digo, qué importante es para cuando a veces un colega está pasando por un momento malo, darle un llamadito, dejarle un mensaje o hacerle sonar el teléfono y que el tipo sepa que el teléfono está sonando. Eso vale oro. Oro, vale. De repente con muchos de los colegas que a veces no charlamos demasiado, o que nos encontramos en los pasillos de algún canal, o que nos vemos en el Estadio: 'hola, qué tal, cómo andás, qué hacés, che'. Y los tipos, ¡pac!, en ese momento están ahí. Ni que hablar para la gente, por la Internet, por el teléfono. Ni que hablar para los amigos. Y si hay una de las cosas maravillosas que la vida me ha mandado, es tener amigos. La verdad que tengo amigos de fierro, pero de fierro. Que durante muchos años me costó tenerlos, porque yo deambulaba por el mundo y caminaba, y entonces era difícil establecer amistad. Seguís teniendo tus amigos de Minas, los de la adolescencia, que sabés que siempre están ahí. Siempre están ahí y no hace falta explicarles absolutamente nada. Te conocen con tus virtudes, tus defectos, tus cosas positivas y negativas. Pero siempre están. Pero una de las bendiciones más grandes que Dios me mandó, es haber logrado con el paso del tiempo, tener amigos. Después hubo otros que llamaron por la curiosidad del tema, hubo muchos medios de comunicación que llamaron por el mero hecho periodístico, y es totalmente entendible. También lo hemos hecho nosotros con otras cosas, pero ellos sintieron en este momento la avidez periodística de saber qué era lo que pasaba. Y yo creía que ayer no estaba en condiciones de poder expresarme, porque no tenía claro las ideas en la mente, porque me sentía mal desde el punto de vista anímico y porque estaba confuso en muchas cosas. Que eso me pasa y quiero que la gente lo sepa que me pasa, como le pasa absolutamente a todos. Tengo buenos momentos, malos momentos, hay veces que ustedes a través de la televisión o a través de un programa de radio no interpretan cómo me puedo sentir o dejar de sentir. Quiero decirles que muchas veces, por diferentes motivos como le sucede a todos, he tenido que esbozar una sonrisa en la televisión o, básicamente hacer mi trabajo profesional cuando me he sentido muy mal internamente. O he tenido que venir a hacer un trabajo acá en la radio y a veces no he tenido la consistencia emocional suficiente pero las cosas tienen que salir, porque a uno le pagan para trabajar, no le pagan para que dé pretextos permanentemente. Le pagan para trabajar. Y está correcto que así sea. Pero también quiero decir, que se me nota claramente cuando estoy bien y cuando estoy mal. Cuando me trajeron a esta radio, y cuando me renovaron el contrato a fin de año, me renovaron el contrato con el combo completo. ¿Saben qué? Dentro de las cosas positivas, y ya voy a pasar a explicar rápidamente el punto en cuestión, y después a desarrollar nuestro trabajo periodístico. Saben que cuando estoy bien, se me nota, y que cuando estoy mal, se me nota. Saben que compran el combo completo. Que voy a laburar como el que más, en la primera línea de los tipos que laburan. Estoy ahí, en la primera línea. Quizás no sea demasiado inteligente, quizás no tenga una enorme capacidad, pero sí tengo una constancia. La hemos tenido todos a lo largo de este tiempo. No importa si la semana pasada yo me hice una intervención, no es culpa de la radio eso. Yo tenía que estar en los partidos, y en los partidos los tenía que hacer y vine y los hice los partidos. El programa lo tenía que hacer y vine y lo hice. No es un problema de la radio si yo me intervengo la boca y me tienen que meter ocho puntos de sutura y yo sufro mientras estoy relatando el partido o me molesta estar haciendo el programa. La radio me paga para laburar. Y este negocio es así, claro y contundente, y lo acepto con las reglas que tienen. No me levanto de mañana muchas veces, miro por la ventana y digo: 'qué lindo día, estaría bueno para poder caminar un rato'. No, me voy a la radio porque es lo que tengo que hacer y es lo que siento. Este trabajo me fascina, me encanta, lo hago con amor, a veces despotrico de lo mucho que trabajo, e inmediatamente digo: 'Dios, perdoname porque estoy despotricando contra lo más maravilloso que puede tener el ser humano, que es hacer lo que realmente le gusta'. Y le pido inmediatamente perdón a Dios porque muchas veces estuve sin trabajo, y cuántas veces le rogué a Dios para que me diera un trabajo y pudiera volver otra vez a la actividad. Y después que te lo manda y te lo manda a borbollones, decís, sos tan injusto que sos capaz de decir: 'hoy estoy cansado'. O: 'no tengo un día libre hace no sé cuánto tiempo'. Pero quiero explicar los tres puntos en cuestión. Lo voy a hacer con mucho respeto. Lo voy a decir con mi verdad, que creo que en este caso es la verdad, pero no deja de ser mi verdad. Y si lo que voy a mencionar me cuesta el trabajo, lo acepto totalmente. Y si lo que voy a mencionar me cuesta el trabajo de cara al futuro, estoy total y absolutamente dispuesto a aceptar las consecuencias que ello pueda implicar. Insisto algo: hay un solo valor que tiene el periodista, que es la credibilidad de la gente. Cuando la gente viene y dice: 'yo puse la radio por esto, y quiero seguir escuchando esto el resto de mi vida. Y si no lo escucho y veo que el tipo modificó su accionar, pues entonces cambio la perillita y me voy'. Y yo necesito trabajar; por supuesto que necesito trabajar. Que si me quedo sin trabajo pierdo un dinero importante, en un momento en el cual estoy repechando, porque he atravesado por buenos y malos momentos en mi vida. Y yo he luchado abiertamente, no tengo el más mínimo inconveniente. O sea, vengo creciendo, pero lo único que es absolutamente innegociable es mi forma de ser, que cuando me equivoco digo 'perdón' y meto la marcha atrás sin ningún tipo de inconveniente. No creo que sea el caso. Respetando todas las opiniones y todos los puntos de vista. Hay tres aspectos que a mí me han dolido, pero que respeto profundamente el aspecto empresarial porque yo no me meto en la fase empresarial. Yo tengo que interpretar perfectamente que mi laburo es el periodístico y me pagan para esto. Antes de decir lo que voy a decir, quiero mencionar algo claramente: lo que se me ha prometido económicamente se me ha cumplido a rajatabla. Se me ha pagado en tiempo y forma siempre. Lo que acordé nunca tuve problemas para cobrarlo. Nunca tuve ningún problema personal con la conducción de la empresa. He tenido discrepancias que son de funcionamiento. Como a veces nosotros hablamos acá de las discrepancias de los equipos. Yo sé que muchas veces se tiene que barrer para adentro, pero lo que pasó eclosionó públicamente sin que yo lo buscara, porque quiero que interpreten algo: yo no aquilato la dimensión de lo que somos o dejamos de ser, y hablo en nombre de todo el grupo. Yo no es que pienso que soy un periodista, que si lo que digo va a ser menos importante o más importante que el otro periodista. Cuando voy a relatar un partido voy y lo relato, no sé si bien, mal, más o menos, pero lo hago porque me gusta. No sé si soy mejor que el otro, peor que el otro, no estoy pensando en ese tipo de cosas. Cuando me planto frente a una cámara de la televisión, no trato de decir la cosa más inteligente del mundo para que el tipo que está escuchando la... mirando la televisión, diga: 'ah, mirá qué inteligente'. No, digo lo que siento. Y cuando vengo y cotidianamente en la radio vengo y hago las cosas, cuando estoy bien se me nota, cuando estoy mal se me nota, cuando me caliento se me nota. Y cuando hacemos un buen programa me quedo un poco más contento y cuando hacemos un mal programa estamos amargados durante una hora arriba, en la cafetería de la radio, embroncados porque las cosas nos salieron mal. En más de una oportunidad nos han salido mal. Y el equipo no funciona como un equipo de fútbol. Y a veces ha funcionado espectacularmente y hemos tenido grandes momentos en el campeonato. Entonces quiero decirles que no me voy a apartar de eso. Tenga el costo que tenga, cueste lo que cueste, y genere lo que genere. Interpretando la posición que cada uno pueda. Hay tres aspectos puntualmente que me han dolido. Y creo que, desde mi humilde pensamiento sobre el particular, y por encima de todo lo que me han aconsejado todos mis amigos, que tengo unos cuantos amigos, gracias a Dios, y aquellos otros que no son amigo pero que tomaron el teléfono siempre para decir: 'Julio, pensalo, meditalo, hablalo, siempre no decidas en caliente'. Me dolieron tres cosas. Una: la radio tiene todo el derecho a no adquirir los derechos, valga la redundancia, del Campeonato del Mundo. Yo no he ido nunca a relatar un Campeonato del Mundo con Uruguay. Mi mayor ilusión como relator de fútbol es relatar un Campeonato del Mundo. La radio argumenta que lo que se le ha pedido a la emisora es un dinero muy importante, que por aspectos empresariales la emisora no está dispuesta a pagar. Y puede ser totalmente entendible, de hecho lo ha sido, yo no planteé ningún problema ni fui y generé ninguna discusión sobre el tema, por más que me causó un profundo dolor. ¿Por qué? Porque me pasé seis años y medio sin relatar fútbol. Volver a relatar fútbol, y esto se lo hablo a aquellos que nos escuchan todos los días, no a aquellos que hoy seguramente se anexan al programa para escuchar esta hora o este arranque, y que no son de repente escuchas diarios, me costó muchísimo. El que está dentro del medio periodístico sabe el esfuerzo físico que significa relatar fútbol. Es un esfuerzo muy grande. Yo había perdido el training, me había pasado seis años y medio sin poder relatar fútbol. Pero era mi gran ilusión volver a relatar de nuevo, y un día Dios me dio esa oportunidad de volver a relatar fútbol. Y al comienzo yo sabía que iba a ser peor relator de lo que hoy soy, que capaz que soy mal relator, hoy por hoy. Pero sabía que al comienzo iba a ser muy duro, porque no iba a tener ni la facilidad de palabras, ni iba a tener la mecánica, ni iba a tener el discernimiento, y le iba a errar en varias cosas. Y sabía que tenía que convivir con eso cuando periodísticamente me estaba yendo muy bien. Y podía caer en el: 'bueno, pero viste que periodísticamente hace muy bien las cosas, pero relata horrible'. Y no me importó porque no vivo en función de ese tipo de situaciones, vivo en función de lo que mi corazón me dicta. Y el corazón en ese momento me dictó que tenía que relatar fútbol y volví. Y a lo largo de todo este tiempo he querido estar siempre. Es muy difícil hacer un programa de tres horas e ir a relatar el partido después. Con un noticiero en el medio, pero hacer un programa es casi relatar un partido. Y después, la mecánica dentro de una cabina es muy compleja. Físicamente es muy desgastante. Es un 80% físico y un 20% de intelecto. Es una cuestión muy mecánica, muy compleja. Sin embargo lo hice. Entonces creí... Cuando me dolió aquí que yo no fui a Colombia, lo manifesté públicamente en la radio. Me generó un dolor de cabeza porque, claro, quienes están al frente de la conducción de la radio, con total y absoluto derecho, quieren que las cosas no trasciendan. Y es normal que no trasciendan. Muchas de las cosas que han pasado no trascienden. Pero yo hoy me siento en la necesidad y en la obligación de darle una respuesta a aquellos que están escuchando la radio. Es mentira, aquí no ha habido ni trompadas, ni discusiones, ni agresiones, ni intercambios de ningún tipo, ni siquiera ha habido un tono elevado, ni siquiera ha habido... No, no. Ha habido un malestar. Entonces, ¿cómo pueden imaginar ustedes que yo esté contento si el Campeonato del Mundo es la mayor expresión? Pregúntenle a un jugador de fútbol a ver si va a estar contento cuando Tabárez haga la nómina y le digan a ese jugador que no va está en el Campeonato del Mundo. ¿Qué puedo sentir yo como relator que nunca fui a relatar un Campeonato del Mundo por Uruguay? ¿Ustedes se imaginan lo que implica Uruguay en el Campeonato del Mundo para un relator de fútbol? Que es algo muy particular, porque yo también soy periodista pero sé lo que experimenta el relator de fútbol, sé lo que tiene adentro. Periodista uno se hace, pero relator uno nace. Y viendo a Uruguay... Y aún así yo interpreté la situación de la radio, que tampoco dijeron: 'no lo vamos a comprar, definitivamente'. Pero bueno, hasta el momento no se han adquirido. Y me dijeron: 'mirá, Julio, acá hay un costo muy elevado por comprar los derechos'. Yo pensaba y digo: 'bueno, si somos una radio deportiva del Uruguay, tenemos que estar en un Campeonato del Mundo'. Si yo estoy en una competencia con el resto de los colegas, quiero estar. Porque si voy a relatar a la cancha de Defensor, y voy a relatar a la cancha de Danubio, y voy a relatar al Estadio Centenario, y voy a relatar al Tróccoli, quiero estar en Pretoria relatando el partido, o quiero estar en Ciudad del Cabo relatando el partido, o quiero estar en el lugar donde Uruguay juegue, en Johannesburgo relatando el partido. ¿Cómo no voy a querer relatarlo? Pero también yo interpreté ese tipo de cosas. Y nunca fui e hice ningún problema arriba ni tampoco nunca pedí a rajatabla de que adquirieran los derechos, ni nada por el estilo. Dije: 'bueno, si este es el destino, y esto es lo que Dios me marca, me lo voy a bancar'. Y miraré el partido como un aficionado y después haré el programa. Porque lo que sí no iba a aceptar y no voy a aceptar mientras trabaje es quedarme fuera del Campeonato del Mundo. Porque creo que me lo gané con esfuerzo cotidiano, rompiéndome el traste todos los días, como el que más... Ni más que nadie ni menos que nadie. Pero me lo gané a lo largo de todos estos años, de poder estar en un Campeonato del Mundo. Y lo podría de repente, haciendo un esfuerzo, pagar de mi bolsillo, pero no corresponde por una cuestión de dignidad ni de principios que yo lo pague. Al pasaje. Quiero decir, y esto es un destaque que quiero hacer, particularmente, personalmente, que Daniel Acevedo, director general de Canal 10, yo te pongo a disposición la pantalla de Canal 10 para que vos tengas la oportunidad de contar con los minutos suficientes y puedas estar en el Campeonato del Mundo. Para que vos metas la publicidad y estés en el Campeonato del Mundo. Y tenés Punto Penal, lo que necesites, para la empresa que sea, y te regalamos los minutos que necesites o te damos los minutos o te apoyamos con lo que sea para que vos encuentres y vayas al Campeonato del Mundo como te merecés estar en el Campeonato del Mundo. Entonces, yo me pregunto, ¿no es para estar al menos triste por esta situación? Sí lo es para estar. No obstante, yo seguí adelante y no generé ningún inconveniente por más que esperé y sé que la radio estaba haciendo los esfuerzos pertinentes para mandarme, o está haciendo los esfuerzos pertinentes para mandarme al Campeonato del Mundo como periodista, porque creo que esta es una radio deportiva y que me parece que es muy importante. Y yo, que voy a cobrar el sueldo a fin de mes y me lo pagan, me preocupo, ¿saben por qué? Por tratar de sacar el mejor producto. Yo no sé de números y no sé del manejo empresarial, y respeto profundamente la posición de todos. Si ustedes me preguntan a mí, yo muy livianamente les voy a decir algo que me parece de sentido común: 'si logramos tener hoy un lugar de privilegio en la audiencia, frente a profesionales espectaculares como hay en Uruguay en otras radios, y la gente a distinguido a la Sport después de todo el esfuerzo que hemos hecho en los programas y en las transmisiones deportivas aquí en Montevideo, yo pienso, lejos de los números, y de repente siendo un neófito en la materia, que estaría bueno la inversión por más que perdamos dinero'. Pero claro, eso lo digo yo desde el punto de vista del periodista. Pero yo no soy quién tampoco para lapidar absolutamente a nadie porque alguien diga: 'mirá, está bárbaro que vos pienses de esa manera, pero yo tengo que manejar los números, tengo que dar cuentas también a mis superiores, y si bien para vos está bárbaro que la inversión se tenga que hacer porque es una radio deportiva y porque vos querés estar en el Campeonato del Mundo, yo te tengo que decir que lamentablemente no puedo adquirir en esta suma los derechos de televisión. Y lo interpreto perfectamente. Hay otro tema que a mí me dolió, y eso está emparentado con el dolor de ayer, pero también con una imposibilidad. Hemos tenido en los últimos tiempos muchísima intensidad; yo he querido estar en todos los partidos. La radio tomó una decisión empresarial de no ir a Rivera y yo creía que como relator de fútbol tenía que estar en Rivera. Tampoco hice ningún problema, ni fui y planteé ninguna discusión. Pero creía que había un partido de Copa Libertadores de América que se jugaba en Rivera y yo creía que tenía que estar en Rivera. ¿Por qué? Porque le debemos a Cerro y a la gente que nos escucha todos los días, la posibilidad de estar en el lugar de los hechos. ¿Que era más fácil para mí quedarme en Montevideo? Por supuesto. Ir un viaje a Rivera, con toda la carga que tengo, física, en los últimos tiempos, que es anexar un cansancio extra a todo lo que uno viene haciendo, mucho más complicado. Era tirar cohetes, quedarme de repente en Montevideo. Pero yo creía que, profesionalmente, teníamos que estar. ¿Por qué? Porque es una competencia, porque es un partido de Copa Libertadores, y porque es, en definitiva, un deber para con quienes nos siguen cotidianamente. No hice ningún tipo de problemas tampoco. No fui y planteé ningún tipo de disconformidad con la situación. Y aquí viene el tercer y último tema, que me produjo un malestar y una imposibilidad, para que la gente tenga claro, absolutamente claro, como ha sido a lo largo de todos estos años. Errándola, acertándola, pero diciendo las cosas como las sentimos. Y vuelvo a reiterarlo, quizás esto pueda hacer que quienes conducen la radio se embronquen por lo que estoy haciendo, porque soy consciente que no es un tema sencillo, que alguien venga y hable con esta libertad. Yo lo hice en la 30 y por eso la gente nos escuchaba. Muchas veces critiqué cosas de la 30. Jamás nadie me llamó nunca en la 30 para hacerme una observación porque yo me embroncaba porque nos faltaba una computadora, porque a veces no nos andaba el teléfono, o porque la radio se cortaba el transmisor y no podíamos salir al aire y 'Las Voces del Fútbol' no podían salir. En aquel momento, no sé, me la bancaron. Convivieron con eso, convivieron con las virtudes de un tipo que laburaba todos los días a morir, pero que también a veces lo dejaban a la posición desairada o incómoda. Esto es diferente. Yo sé que a la persona que está al frente de las radios, que son muchas de estas radios, no es una sola, son varias, son conglomerados de radios que se tienen, entre las cuales está la Sport 890, no debe ser fácil para la persona en este momento estar escuchando. Porque yo estoy seguro que está escuchando en este momento, lo que yo estoy diciendo. Y no debe estar tirando cohetes. Pero creo que mucho más importante que mantener en el anonimato determinadas cosas, es ser honesto con la gente con quienes nos está escuchando del otro lado. Y que mucho más importante que guardar las cosas y lavar la ropa en casa, que muchas veces la hemos lavado en casa, seguramente ellos para conmigo y yo para con ellos, yo creo que mucho más que eso, tiene el valor por lo menos desde mi humilde pensamiento, el decirle a la gente cómo son las cosas. Entonces, si a mí me toca perder un trabajo, o a mí en definitiva me cuesta quedar en una posición desairada económicamente, no va a ser la primera. Mis hijos están un poco más grandes, he tratado a lo largo de todo este tiempo de darle a mis hijos lo que los padres quieren darle siempre, pero saben también que conviven con un padre que cuando tiene, lo van a disfrutar el tema, y cuando no hay, 'muchachos, no hay'. Y un padre que muchas veces vive en el filo de la cornisa. Qué sencillo sería, después que llegás a un determinado lugar, 'bueno, ahora me olvido de todo lo que hice para llegar hasta acá, y hoy que estoy acá arriba me callo la boca y no digo nada, para estar tranquilo y no quedar mal con nadie, y entonces conservar el puestito y el trabajo donde estoy'. Sinceramente se los digo, y esto, por la vida de mis hijos, no podría convivir con esa situación honestamente. No podría convivir, por más que hoy, Dios me ha dado la enorme fortuna, producto de los cinco trabajos que tengo, de poder estar en una situación más desahogada que en otras oportunidades anteriores. Pero antes que nada, las cosas como son. Y el último hecho que a mí me desagradó, para que nadie especule con cosas, ni que esto ni que lo otro, y lo tengan de primera mano. El otro hecho que a mí me dolió, es que yo nunca voy, en definitiva, a plantear absolutamente nada. Yo vengo y trabajo, mis compañeros nunca andan por los pasillos, ni comentando de cosas, ni en el chucu chucu, 'me dijeron', 'hicieron', 'dijeron'. No, no. Venimos... Mis compañeros vienen, se sientan en la producción y trabajan a morir en la producción. Yo llego, vengo derecho, 'muchachos, ¿qué hay?'. Bum. 'Tengo esto, ¿ustedes qué tienen?', 'esto otro', y armamos el programa. Porque sentimos el tema. Entonces yo creo que con los años que yo tengo en este negocio, se me debe respetar un aspecto. Acá tenemos que relatar muchas veces los partidos off-view. Relatar un partido off-view significa relatar un partido dentro del estudio. Donde uno metido acá dentro del estudio, donde yo estoy en este momento... ¿Cuántas pulgadas es la televisión? Veintiuno. Bueno, tenemos dos televisores. Los dos más o menos son de veintiuna pulgadas. Pero no quiere decir que sea en esta radio, en todas las radios que hemos estado anteriormente relatamos los partidos en televisores de veintiuna pulgadas. ¿Sabés lo que implica estar metido adentro del estudio acá y tratar de transmitirles un partido a la gente para que la gente pueda vibrar? Uno con un micrófono a la una de la mañana, relatando un partido por una televisión veintiuna pulgadas, que reitero no es el tema de que la televisión sea veintiuna pulgadas. Nunca me quejé del tema. Estar gritando a la una de la mañana acá para que la gente que está escuchando del otro lado se pueda emocionar. Eso lo hago yo, lo hace seguramente Goñi, lo hace González Márquez, lo hace Moar, lo hace Kessman. Lo hace todo el mundo. Meterse, muchas veces digo... Algunos van más que otros, como es el caso de Goñi que muchas veces puede tener la oportunidad de ir a muchos partidos. Y yo acá hago el reconocimiento, cuando tengo que hacerlo sin ser avaro en lo más mínimo. Nunca en mi vida fui ni pequeñito, ni avaro, ni envidioso, ni tuve ese tipo de cosas. Tengo otros defectos, que quizás sea éste: abrir demasiado la boca. Uno de ellos. Entonces, el partido yo lo tenía que relatar off-view. Nunca me negué a relatar los partidos off-view. Vean ustedes como he ido desgranando los temas. Nunca me negué a relatar los partidos off-view. Pero cuando hay una transmisión off-view, yo coloco un equipito acá en el estudio, que permite que la transmisión salga con un sonido internacional, que este es un truquito que hacemos periodísticamente y que hoy yo se los voy a contar a la gente que nos está escuchando para que sepan estas cosas internas de la radio. Que a veces son lindas conocerlas porque uno no las conoce. Hay un aparato que es el mismo aparato que vamos y transmitimos de las canchas chicas. Y este aparato yo lo pongo y lo enchufo en acá el teléfono y relato el partido, entonces tengo otro retorno y la gente que está escuchando tiene un sonido, como si uno estuviese en el lugar de los hechos. Uno no dice: 'estoy transmitiendo desde el lugar de los hechos'. Uno relata el partido off-view, pero quien está escuchando la radio, la recepciona como si uno estuviese en el exterior, o como si uno estuviese en Rivera, o como si uno estuviese en cualquier lugar. Eso lo hice a lo largo de toda mi vida. Aquí, en la Argentina, en Oriental, en todas las radios, en Radio Libertad de Buenos Aires, en todos los lugares donde pasé hice exactamente eso. Pero eso tiene un aditamento especial, me permite a mí, al relator de fútbol que hace un gran desgaste, tener un retorno en el oído, escucharme con otra consistencia, entonces tengo que hacer un desgaste menor. Si uno relata con el micrófono del estudio, yo particularmente me quedo afónico a los veinte minutos. ¿Por qué me quedo afónico? Porque tengo un retorno muy fino. Entonces lo que me llega al oído, no me lo colma con mi voz. Los relatores de antes, que eran seguramente, un Solé, mucho mejor que todos nosotros ahora, relataban el partido y lo dijo Ruben, de repente descansaban lunes y martes. Él relataba sábado y domingo. ¿Se imaginan lo que es? Yo vine la semana pasada, vuelvo a reiterarles, me operé de la boca, fui a relatar el partido, hice el programa, relaté el partido, noticiero. Al otro día, programa, noticiero y partido. Me fui a Buenos Aires, me acosté a la una de la mañana después del partido, no fui a cenar con el Toto, con Mauro Más y con Martín Charquero porque sentía que tenía que descansar, porque no daba más con el físico. Entonces me acosté en el hotel sin cenar y me levanté a las seis de la mañana y me vine a Montevideo. Me tomé el Buquebus para estar presente en el programa al otro día. Entonces, la radio entendió y tienen todo el derecho del mundo, que yo tenía que relatar con el micrófono del estudio. Y yo creo que a esta altura de mi carrera yo merezco un respeto como profesional, en el sentido de decir, dice la radio: 'bueno, si vos relatás con un micrófono del estudio, tenés mayor fidelidad de audio'. Estoy de acuerdo que tenés mayor fidelidad de audio. Pero yo creo que el fútbol no pasa por la fidelidad, pasa por la emoción. Porque el gol más emocionante de este país, que los uruguayos podamos recordar, lo gritó Solé en 1950 y ustedes escuchan el audio del gol de Solé de 1950, escuchen el audio y se van a dar cuenta que un gol relatado con muy poca calidad de audio es el gol más impresionante y más emocionante de la historia de este país. Entonces, yo humildemente considero que una cosa es la Sinfónica y otra es el fútbol. Que al relator de fútbol vos le cambiás la radio, a mí me cambian esta radio que tengo acá, que se ríen los amigos míos cuando la ven, porque es una radio que debe tener 40, 50 años, esta radio. 50 años. Pero esta radio es la radio que a mí me da el retorno adecuado y me permite a mí tener el retorno... Si yo relato con otra radio me quedo afónico a los 10 minutos, y esto le pasa a la mayoría de los relatores. Y tengo que tener este auricular que tengo puesto hoy. Si tengo otro auricular no puedo relatar el partido, porque es tan fina la cuestión, entre la necesidad del relator de sentirse bien, con el retorno que tiene, que es impresionante. Y antes de terminar, les pido que escuchen este gol, y que capten el audio. Escúchenlo al audio, por un instante. (GOL DE SOLÉ DE 1950). ¿Qué se puede decir de esto? Impresionante. Me podrán argumentar: 'en aquel momento no teníamos la fidelidad que tenemos hoy'. Y si hoy tenemos fidelidad, démosle fidelidad. Respeto profundamente el tema, no lo comparto. Creo que el fútbol es otra cosa. El fútbol no pasa por la calidad de audio, pasa por la emoción de un fenómeno como Solé, absolutamente inigualable desde todo punto de vista. O de otros fenómenos que ha tenido el relato de este país. Heber Pintos, Víctor Hugo. Entonces, hay un tema peor. Cuando me pidieron que yo relatara con ese equipo, es como, yo entendí, y me dijeron: 'queremos fidelidad en la radio'. Y yo lo entendí, lo respeté. Y vine y relaté dos partidos de esa manera que la radio pretendía. Y me di cuenta que me quedaba afónico a los 20 minutos. Voy a evitar otro tipo de comentarios, que no quiero hacer en este momento, sobre algo que se me argumentó en determinado momento. Simplemente quiero tratar de ser lo más respetuoso y lo más fiel posible a lo que ha sucedido. Entonces dije: 'ya no es un tema en yo creo que tiene que ser así'. Porque cuando vamos al exterior relatamos de esa manera, con esa capacidad de audio. Porque muchas veces el Toto ha salido, a lo largo de todo este tiempo, muchas veces porque el otro allá tiene que trabajar a las ocho de la mañana, desde la casa por teléfono. Entonces, ¿dónde está la fidelidad de audio si uno sale por el teléfono y el otro relata con un micrófono del estudio? Porque vamos a una cancha chica y el audio no es el mismo, y no hay ningún tipo de inconveniente. Entonces, yo entendía como relator, yo no te hago problema de ningún tipo. Vengo, laburo, trato de hacer de la mejor manera las cosas, dejame relatar como yo me siento bien. Dejale que el jugador se ponga los tapones con los cuales quiere jugar de acuerdo como está el campo de juego. Después decile cómo tiene que jugar de 5, de 8, los relevos que tiene que hacer, si tiene que ser central o si tiene que ser puntero izquierdo. Pero dale a él la chance de que él pueda relatar sintiéndose cómodo. ¿Era tan terrible lo que yo pedía? Entonces, esos han sido, puntualmente, únicamente, exclusivamente, los inconvenientes que hemos tenido. Yo ayer no relaté el partido porque el estado en el cual yo me encontraba físicamente, relatando con un micrófono de estudio, como se me pedía, iba a originar que a los 20 minutos yo hiciera un papelón. Como el que muchas veces tal vez he hecho, cometiendo errores. Pero esta vez era un papelón absolutamente consciente. Era como si a un jugador se le pidiera en un día de lluvia que jugara con los tapones cortos. Se iba a resbalar constantemente. Y yo consideré que eso era una falta de respeto, triple todavía, para la gente. Por eso respeté profundamente, se colocó a otro relator que es el Nacho Saldombide, que es un gran profesional, y que como no tiene la continuidad que tengo yo, de estar todos los días de lunes a domingo, y hacer un programa de tres horas diarias, todos los días, y relatar un partido y relatar otro partido y hacer el programa y relatar otro partido, felizmente lo pudo hacer con enorme capacidad profesional. A partir de este momento no voy a hacer un solo comentario más. De aquí en adelante no voy a hacer un solo comentario más, mientras permanezca en esta empresa. Nuestra continuidad ya no depende de nosotros. Nosotros vamos a seguir trabajando, y lo vamos a seguir haciendo con el mismo ahínco, con la misma fuerza y con las mismas ganas. Lo que quería, simplemente, era que la gente tuviese de primera mano lo que ha pasado. Sé que lo que hice toma un riesgo muy pero muy importante. Pero no hay riesgo mayor para un periodista que perder la credibilidad de la gente. Eso no se paga con nada".

Julio Ríos, "Las Voces del Fútbol", viernes 19 de marzo de 2010.

35 comentarios:

Jorge Costigliolo dijo...

"Periodista uno se hace, pero relator uno nace". Soberbio, una lección de humanidad. Como siempre.
Gracias Nacho por compartir esta maravilla.

Nacho dijo...

Nada de esto hubiera ocurrido si no te hubieras tomado el trabajo de mandarme el audio. Esto también es tuyo.

Jorge Costigliolo dijo...

"Aquilatar"
lindo verbo

superelo dijo...

Te quiero mucho pero ni en pedo leo todo eso.

jmcc1986 dijo...

TL;DR

Nacho dijo...

WYSIWYG.

Roberto dijo...

Me gusta Ríos porque tiene poder de síntesis y no hace introducciones innecesarias.

Todo esto tiene que ver con este tema: http://grupomediosysociedad.blogspot.com/2009/05/gms-presento-mas-documentacion.html

Joker 23 dijo...

Me gusta que haga como Faulkner y Saramago, que no respete la puntuacion tradicional, que no exista para él el punto y aparte del parrafo.

Nacho dijo...

Algo del crédito va para mí, que elegí la forma de plasmar su prosa en el papel. Igual hay frases que sólo tienen sentido si las escuchás... Y ni así.

Iluminado y eterno :: martín dijo...

Para empezar, no sé nada de fútbol. Pero me gustaría que Julio Cesar Gard haga un análisis de tu post y calcule la frecuencia de cada palabra. O incluso me encantaría ver un remix de este post "alla futbolista" escrito todo en tercera persona y con un "eeeehhhhh.... digo, digamoooo.... ehhhh... creemoooo queeeee.... ehhhhh" cada tanto.
Sí señorrrr.
Dios te guarde, mijo.

Fd dijo...

tas re-loco

pero buenísimo

Andrés Rodriguez (ElAndrew) dijo...

La verdad que este tipo es cantinflas más quemado y mejor vestido. Habitualmente me inflama las tarlipes, pero esto es increible, una mezcla de hacerse la víctima, con el "no quiero hablar del tema", ahhhhhhh, que facilidad para violentar a un cristiano tiene este muchacho.

Y lei el 90% del tiempo, podrías haber puesto en otro color las frases "circulares" e inútiles.

Nacho dijo...

¡Pero lo hice! Las frases circulares e inútiles están en negro.

Scarlett dijo...

"Cuando me planto frente a una cámara de la televisión, no trato de decir la cosa más inteligente del mundo para que el tipo que está escuchando la... mirando la televisión, diga: 'ah, mirá qué inteligente'."


¡PUES MISIÓN CUMPLIDA, JULIO!!!!

Andrés Rodriguez (ElAndrew) dijo...

SOBRE:
¡Pero lo hice! Las frases circulares e inútiles están en negro.

jajajaja, te pasaste, en realidad con tu "theme" salen en un marrón oscuro, pero se entendió el chiste.
SIN DUDA QUE TODO ES INUTIL!! JAJA

nico1138 dijo...

Cualquiera que este tan loco como para trancribir esta pelota inmensa de palabras (y más si son de Julio Rios) está pronto para ir con su familia a cuidar un hotel embrujado en las montañas durante el invierno...

María Elena dijo...

Como lo ven a Nacho protagonista de "The Shining" ?
Quisiera ver las voces de Julio con su traducción al english, portuguese y chinese....

Peter Parker dijo...

Iba yo viajando en ómnibus rumbo a mi trabajo, mientras el chofer-cobrador nos hacía escuchar las penurias de Julio.
En un punto del recorrido el conductor detuvo la marcha y comenzó a llorar. Cuando ví a ese pobre cristiano apoyado sobre el volante, me quebré, todos lo hicimos... porque todos somos Julio.

Number One tti dijo...

Terminando uno de los comentarios más ambiciosos sobre el post más ambicioso que este blog haya parido. El 'Comentarios' de este post lo merece.

GordoPua dijo...

Debo reconocer que sólo leí frases escogidas al azar, a partir de donde mis ojos se posaran en ese mar de palabras (adornos poéticos, como a Julio le gustan). Pero me bastó para ver que está llorando porque no lo llevan al Mundial. Hoy más que nunca, Julio estamos contigo. La capacidad de asombro no tiene límites, pero los fondos de la Sport 890 si...

GordoPua dijo...

Ahora si lo leí todo. No tiene desperdicio. Gracias Alcuri por permitirnos emocionarnos de esta manera.

Ale dijo...

Leí la mitad, pero me alcanzó y sobró...

Que capacidad de síntesis la de Julio, que lo parió. Todo ese ensayo para decir que no lo quieren llevar al Mundial!

Igual, lo banco a muerte. Sin él no vamos a poder escuchar frases del estilo "Palito Pereira se lo ha fagocitado a Henry en el primer tiempo", "aquilatar" y cosas por estilo...

Martín dijo...

Yo tenía un profesor de Derecho Penal, que nos decía que no importaba si escribíamos mucho o poco en los escritos, sino la calidad.

Claro, al día siguiente del escrito, nos dio una primera impresión de los mismos, y en ella mencionaba la cantidad de hojas :P

Creo que Ríos debe venir de esa escuela. Genial, porque tiene el éxito asegurado. Ahora, en un test múltiple opción, no sé cómo haría el pobre cristiano...

Julio: tu dolor es nuestro dolor.

Number One tti dijo...

La Gaviota, ¿se hizo en las braggs?

mg dijo...

Gracias Nacho. Queda patentizado que Julio Ríos está totalmente mal de la cabeza. Esto debe ser del día del quilombo ese de la Sport y el mundial, cuando en un momento se empezó a sacar cartel por la cantidad de llamados que recibió de empresarios de los medios.

Julio, no te mueras nunca, nunca cambies, seguí haciendo chistes de mal gusto tratando a Alberto Pérez de homosexual (hace poco le recomendó la ciudad de Cúcuta, por ser "la ciudad de los fisicoculturistas", y al día siguiente le dijo "te ponés loca"), seguí fagocitándotelos a todos en dos panes "porque, en definitiva, esa es la escencia del ser humano".

martinuchi dijo...

Excelente transcripción, varios puntos arriba de la prensa escrita de este país. Ahora se están viendo muchos mamarrachos, sobre todo en las notas al pie en los informativos, que se ve que muchas veces escriben en el momento, los pobres borricos. El ÚNICO error que encontré fue que Roberto Moar, no lleva "h" entre la o y la a.

superelo dijo...

¿¡Tuviste un error!?
Increíble.
:P

Andrés Rodriguez (ElAndrew) dijo...

Más llamativo que alguien haya transcripto (no se si se escribe así), es que alguien haya leido todo esto y además el cerebro le haya permitido encontrar un error de ese tipo.

clap, clap.

PD: Rascarse a dos manos es más entretenido que leer minuciosamente todo este post (no por el blogger, sino por el infradotado que generó el speach)

GordoPua dijo...

Yo ya me había percatado de ese error, pero se la dejé pasar. Además, escribir mal el apellido de un ser tan despreciable no es tan grave, no?

Andrés Rodriguez (ElAndrew) dijo...

Si me acabo de dar cuenta que hablaban de Roberto Moar (o Mohar), igualmente como dice el amigo Darwin (el que no entienda, lo siento), el nombre verdadero es:

ROBERTO MAMAR!!

Imaginense, mamar a quien.

Nacho dijo...

Gracias por la aclaración, ya está corregido.

Number One tti dijo...

"Cuando la noche es más oscura..." ahhh todos pensamos que se venía la cita de Ricota pero no.

"... mejor se ven las estrellas".

Costigliolo, andá consiguiendo la cinta de LHD así cuanto antes Nachín se pone a transcribirla para que todos podamos gozar una vez más con la oratoria de Julio.

sebastian* dijo...

estoy encandilado, leí toda esa gran cantidad de palabras. Ufff. Que joya botija, te zarpaste... ahora lo se.

Not just a moustache dijo...

me encanta que julio aprenda palabras y las meta 4 o 5 veces por programa...
en este caso, felicito al que introdujo el término "aquilatar" en su léxico. lo está explotando como sólo él sabe hacerlo

Pancho dijo...

Me disponía a leerlo entero, pero empiezo la primera frase, que es "Uno de los grandes temas que tenemos los comunicadores, yo creo que a todo el mundo le pasa lo mismo, por lo menos es una sensación netamente personal" y me desanimó.