lunes, 24 de octubre de 2022

La Casa del Dragón, temporada 1, episodio 10

Primero, la mala noticia: por los tiempos televisivos, seguramente pasen cerca de dos años hasta que llegue la nueva tanda de episodios de La Casa del Dragón. Ahora, la buena noticia: por los próximos dos años no tendré que acostarme tardísimo todos los domingos, hilando delirios sinsentido de protagonistas con nombres cambiados y montajes fotográficos que empalidecen frente al collage de un alumno de preescolar. Salvo que pinte sacrificarme con alguna otra serie, pero solo me imagino haciéndolo por dinero. ¿Querés reseñas inútiles de tu nueva serie favorita? Tenemos una solución para ti. Propuestas económicas por interno, please. No importa mi caudal de trabajo, la vida es autodestrucción, uno solamente elige la velocidad.

El décimo y último episodio de esta tanda comenzó con uno de los seis hijos de Heredarien diciéndole a su madre que no quiere el trono de Marcos a la Deriva (Driftmark) que negociaron sus padres, tíos y abuelos, que seguramente sean todos más o menos la misma persona. La madre, nuestra reina del corazón, le dijo que esas cosas no se eligen, porque la democracia recién se inventaría en el último episodio de Juego de Tronos. "No soy perfecto como vos", le tiró Segundys a mamá. Y mamá le dio un besito cariñoso, pero siendo una Incestaryen todos en nuestras casas temimos que se viniera una escena de alto voltaje. No lo nieguen.

Tranquilos, que habría algo todavía más perturbador en pocos minutos. Porque Carocossis llegó volando en su dragón directamente del final del episodio pasado. Una semana volando estuvo la señora. Pidió una audiencia con Heredarien y Diabólicon y arrancó con una sucesión de pésimas noticias. 1) Viseris está muerto. Tranqui. Estábamos todos esperando que eso pasara desde que vimos los tráilers de la serie. El pobre rey pancho se pasó la temporada entera muriendo frente a nuestros ojos. Todo en orden. Escolten a la señora a su habitación. "Pero, esperen. Hay más", dijo Carocossis como si hubiera salido de un infomercial de Ginsu 2000. El otro día me estaba acordando de los Ginsu 2000. Creo que fue el primer informercial que se vio en Uruguay. Si algún día precisabas cortar un zapato, era el cuchillo perfecto para vos. Porque podía cortar un zapato. Y justo antes de vendértelo, te avisaban que venía con 37 cuchillos más, para cortar botas, escarpines ("sin uso", diría Hemingway), borcegos y crocs, aunque no se hubieran inventado. Nuestras operadoras están esperando su llamado.

2) Coronaron a Cuscarien, adelante de todo el mundo, con lo que legitimaron el hecho. Porque en aquella época todavía no se habían inventado los escribanos. ¿Ven? Pese a las enfermedades mortales y la tiranía, ese pasado ficticio tenía sus ventajas. "Vine por lealtad, pero rajen de acá cuanto antes porque se vienen los verdes". En Uruguay puede interpretarse como que se vienen los milicos (¿dónde estaba Ginsu 2000 en los setenta para cortar esas botas?), pero también podían ser los dizque minions que son mascotas de una compañía de préstamos personales. No me hagan elegir a quiénes prefiero confiar mi vida.

La noticia no le cayó nada bien a Heredarien, que (recordemos) estaba esperando su séptimo hijo, el tercero o cuarto con su maridío, o tisposo, Diabólicon. De inmediato comenzó con dolores de panza que auguraban una escena peor que la que tuvimos en el primer episodio. Una escena que hizo que los productores de la primera temporada de Perry Mason dijeran "Che, no sean tan gráficos". Si no entendieron la referencia, sepan que Perry Mason de HBO es una hermosa serie, pero la víctima del crimen que impulsa la primera (por ahora única) temporada es la de un bebé y las fotos aparecen durante el juicio. Esto fue mucho más fuerte.

Para peor, Heredarien fue asistida justo en la habitación de Piedragón que tenía la mejor acústica, así que mientras Diabólicon pensaba los próximos movimientos junto a sus asesores, se sentían los gritos desgarradores de su mujerina, o sobriposa. Primerys y Segundys podrían haberse enterado de la muerte de su abuelo y la coronación de su... *GIF calculando* medio tío desde la playa en la que luchaban con espadas, pero Heredarien quiso contarles en persona. La reina no quería adelantar ningún movimiento, pero su consorte ya andaba testeando la fidelidad de un par de Capablancas, a quien les dio a elegir entre la lealtad y que los rostizara un dragón. ¿Adivinen qué eligieron?

Cuestión que la reina legítima perdió su embarazo y la serie se encargó de mostrarnos cómo lo perdió y cómo lo abrazó después de perderlo. Y cuando lo estaban cremando llegó uno de los caballerizos (los caballeros mellizos) con la gorrita dorada de Viseris y se la dio a la reina. Todos se agacharon, menos Carocossis. Porque ELLA.

Me distraje, perdón. Coronada Heredarien, era hora de comenzar con los movimientos de influencias. Para eso empezaron por prender el T.E.G. (los jóvenes conocen ese juego de mesa como War). A partir de ese momento, ese lugar del castillo se transformó en el war room, o el T.E.G. room, y todos sacaron sus calculadoras para ver a cuántas casas y castillitos tenían de su lado. ¡No las suficientes! Pero sí superan a los usurpadores en poder dragónico.

Y para los que dicen que las series pochocleras no tienen simbolismo, Diabólicon y Ottoby volvieron a encontrarse en el mismo puentecito de Piedragón en el que se habían cruzado en el segundo episodio. ¿Se acuerdan? Por entonces todos odiábamos a Diabólicon y sentíamos un poco de empatía por Ottoby, a quien habían mandado al muere. Ahora no es que consideremos un crack al rubio sociópata, pero nos cae mejor (o al menos nos caería mejor por unos minutos más). Y Ser Mano nos cae como el orttoby. Me distraje de nuevo. Yo sé que ustedes no se dan cuenta, pero lo escribo para recordármelo, y para tratar de distraerme menos. Aunque es la última trasnochada del año y del año que viene, así que tampoco es que sea taaan terrible. ¿Quién dijo eso? ¿Sabés lo que es encarar el lunes habiendo dormido cuatro horas? Yo sí lo sé. Yo también, somos la misma persona. Entonces ya sabés lo que voy a decir. Que me calle y que siga reseñando inútilmente. Exacto.

Estábamos en el puentecito y OTRA VEZ llegó Heredarien en su dragón. A propósito, ya es tarde para empezar a bautizar a los dragones. Son dragones, punto. Cada uno de ellos. Ahí no entiendo qué escribí en el cuaderno. "Princesa". "Soy reina ahora". Conversan un rato, hablan de la legimitidad de Cuscarien, de la cantidad de aliados, etcétera. Ella le saca el pin de la manito, que lo venden en cualquier HBO Store, y lo tira a la mierda. Él le da aquella hoja que había arrancado de un libro cuando hacían que estudiaban Aliciente y ella en su más tierna juventud, cuando estaban irreconocibles porque las interpretaban dos actrices diferentes.

A propósito, cometí el error de prestar atención durante la presentación. La aburridísima presentación. Y de pique noté que Aliciente no iba a estar en el episodio porque no la nombraron. Me autoespoileé. Seguí vos.

Gracias. Para terminar la escena del puentecito, Diabólicon tenía ganas de pudrirla (como siempre), pero Heredarien tiró un "Mañana te contesto".

Acá vino el mejor momento del episodio, en el que la reina demostró ser una gran heredera de su padre. Heredarien sabe que una guerra, más aun una guerra de dragones, va a terminar con medio reino prendido fuego. Y como buena monarca, sabe que su misión es velar por el bien del reino. "Parecés Viseris", le tiran. Biggest "Y sí" ever. Después se quedaron solos ella y su espío (o tirido) y le tiró otra vez lo de la profecía. Que, sinceramente, es lo que me ha interesado menos de toda la temporada. Es una profecía que solamente nos resuena porque vimos la otra serie, pero no hay forma que los personajes se la tomen en serio. Diabólicon no se la toma en serio. Les diría "sean como Diabólicon", pero segundos después estaba tratando de ahorcar a Heredarien. Y no de una manera cachonda.

De ahí pasamos a la cama del pobre Espossis de la casa Rastarion, que anda sufriendo hace como tres episodios. Carocossis le reprocha haberla abandonado mientras iban limpiando uno por uno a los integrantes de su familia, quizás porque los productores querían ahorrarse tantas pelucas de fregona. El veterano pretende quedarse por fuera de esta guerrita entre potenciales monarcas, pero su esposa, la presidenta que no fue, le explica que sus nietos (comillas) están en peligro, así que van a tener que tomar partido. "Pero ella mató al nene", dijo en referencia a Heredarion, que está vivo y con una nueva identidad en Ibizys. "Es la única que impide el desastre", contestó Carcossis. Bueno, por ahoris.

La pareja de fregonas llegó al T.E.G. room preguntando por Diabólicon y tirando pálidas, como que cuentan con muy pocos aliados como para empezar una guerra. Sin embargo (me distraje en medio de una frase, soy de lo peor), los Rastarion pusieron a disposición todo su poderío naval, habiéndose sacado a la triarquía de encima. Sí, yo tampoco entendí quiénes mierda son, qué querían y por qué Don Cangrejo se merecía una escena de muerte tan importante.

De todos modos, antes de arrancar con la ofensiva había que asegurarse ciertos aliados, así que Primerys y Segundys recibieron un par de misiones. El primero, el primogénito, el que ya pone cara de participante de Gran Hermano, fue enviado a visitar el Eire (o sea, Irlanda) y Güinterfell. Y su hermano menor fue enviado a visitar a los Baratheon. Su hermano, cagado hasta las patas, y de los pocos que quedan de su edad que todavía están interpretados por actores claramente jóvenes. Como si no fuera necesario recastearlo para una segunda temporada porque total, no va a estar. Yo sé que había un montón de pistas que anunciaban su deceso, pero tengo testigos de que en mi mente estaba condenado porque lo interpretaba un pibe.

Mientras tanto, Diabólicon le cantaba el arrorró a un dragón.

Y en Arcoíris (Storm's End), Segundys se bajaba del dragón y descubría que al lado estaba estacionado un dragón muchísimo más grande que el suyo. Era el de Secundarien, a quien ayudó a entuertar en un episodio anterior. No pintaba bien la cosa para el actor niño. ¿Entienden que todavía lo interpretaba un niño? Bueno. El Baratheon de turno se enojó porque este muchacho no solamente llegó después que el pirata de animé, sino que le propuso aliarse solamente porque era lo que correspondía, mientras que los verdes le ofrecieron casar a una de las hijas con alguno de sus loquitos. Segundys ya estaba prometido a Canitas II, así que rechazó la oferta, y Baratheon lo sacó cagando.

"¡Alto!", gritó Secundarien antes de que escoltaran a Segundys de la sala del trono. Espero no estar equivocándome con los nombres. "Antes de irte quiero tu ojo, pero sacátelo vos. No quiero hacer cagada". Por suerte el dueño de casa les cortó la gracia y el pequeñajo se fue en su dragón, volando en medio de las nubes y notando cómo el dragon gigante de su enemigo lo toreaba. Lo atormentaba. En la tormenta. Lo... esperen... lo atormentoreaba. Ya casi me voy, tranquilys.

Estuvieron practicando el juego del gato y el dragón, hasta que los bichos empezaron a rebelarse. El chico le mandó una fogata bucal al grande, y el grande lo partió al medio de un mandibulazo. Chau dragón sin nombre y chau Segundys. Le arruinaste la carrera a algún actor juvenil que ya no podrá interpretarte.

Para rematar el episodio, Diabólicon fue con el chisme a Heredarien, que ya había perdido a un hijo en esa última hora, y ella se dio vuelta con cara de mala y miró para el lado de la cámara como diciendo "Me van a tener que esperar dos años, pero les juro que va a valer la pena". Letritas. Paciencia.

Esta fue una nueva temporada inútilmente reseñada, como lo fueron todas las de Juego de Tronos (algunas semana a semana, otras exclusivamente en la Guía Inútil que se descarga en forma gratuita). Espero que hayan disfrutado de mis desvaríos, así como yo disfruté de la deprivación de sueño y el arruine de diez lunes seguidos. Not. Por última vez, si son de la creencia de que los ricos no entrarán al Paraíso, pueden enviar sus donativos a este agnóstico a través de PayPal. Si hay Infierno, al menos sé que estaré rodeado de conocidos. Valar Bookulis (todos los hombres tienen que comprarse libros).

sábado, 22 de octubre de 2022

Cuadernillo de gastos

Tengo la enorme fortuna de trabajar de escribir. Nunca fue mi vocación, o capaz que sí, pero todavía no me he dado cuenta. Entre reseñas, entrevistas, guiones de columnas y un montón de laburo sin firma, estuve buena parte de este año escribiendo. Eso incluye la ficción en publicaciones como Lento o Túnel. Sin embargo, estaba extrañando presentar algo, ya que el último libro salió en 2020 (cinco días antes del cierre total por pandemia) y el siguiente recién llegará en 2023.

La única idea que tuve fue la de un fanzine, que no es otra cosa que una publicación casera. Después de tener intensas discusiones conmigo mismo sobre el contenido, me decidí por una docena de cuentos cortos pensandos para la ocasión, 100% originales, y que no estarán en el próximo libro. Ni en el siguiente. Ni en el que venga a continuación. Porque ya están terminados.

Necesitaba una excusa para armar esa docena, que ojalá sea solo la primera. Y me quedé con doce gastos mensuales de la vida adulta (alquiler, gastos comunes, luz, alimentos, celular, impuestos, salidas, Internet, medicamentos, plataformas, unipersonal e imprevistos). Cada una de estas palabras sirvió de disparador de pequeños textos que cubren temas tan variados como la conquista del mundo, los engaños telefónicos, las películas de Netflix o las erecciones prolongadas.

El resultado final me pone muy contento, porque además de escribir las historias, hice un sencillo maquetado que incluye una cuadrícula para anotar los gastos anuales, y me encargué de la impresión en láser, el engrampado y el numerado de cada ejemplar (son todos ejemplares 1 de 1... de ediciones diferentes).

Si todavía están interesados en adquirir este Cuadernillo de gastos, existen dos formas muy sencillas. El fanzine tiene un costo de 100 pesos, pero viene de regalo con compras de la Venta de Garage de 500 pesos o más. En el enlace anterior tienen fotos de algunas joyitas, y en esta planilla encuentran todo. Se actualiza sola, así que lo que ven es lo que hay.

Las vías de comunicación son variopintas: mensaje directo por redes sociales como Facebook, Twitter e Instragram, o por correo electrónico a hijodechucknorris@gmail.com.

lunes, 17 de octubre de 2022

La Casa del Dragón, temporada 1, episodio 9

Dice la tradición televisiva que en los penúltimos episodios de las temporadas de las series basadas en libros de George R.R. Martin la cosa se pica. Sea con la muerte más inesperada (por ser la primera), una batalla naval u otros acontecimientos funestos, acá no hay calma que preceda a la tormenta. Las tormentas de Westeros arrancan con uno de esos truenos impresionantes que mirás para arriba y todavía está el cielo despejado pero es hora de entrar la ropa y a la abuela, que tiene tanto metal en los dientes que corre el riesgo de actuar como pararrayos.

En este caso no fue la excepción, aunque tampoco es que veníamos de una calma. La primera temporada de La Casa del Dragón se venía picando episodio a episodio, cuando el director de casting finalmente se decidía por actores "definitivos" para algunos roles, y el guion dejaba de preocuparse por la triarquía, Don Cangrejo y la mar en coche. Acá lo que importa es la disputa por el sillón más incómodo del reino, el mismo que de un rasguño te puede condenar a muerte, aunque sea como esos condenados yanquis que están veinte años esperando la silla eléctrica y aprovechan para leer y al final terminan electrocutando a un filósofo. Que, no olvidemos, asesinó y se comió a una treintena de personas. Pero peor aun, se volvió filósofo.

Hablando un poco menos en serio, el episodio arrancó con el castillo vacío, el trono vacío, la mesa chica vacía, y un niño corriendo por los pasillos. Venía malacostumbrado, así que empecé a pensar si ese niño no sería el tataranieto de alguno de los jovencitos, setenta años después del episodio anterior, pero no. Simplemente era de noche. Y el bepi fue el primero en pasar el chisme de que el rey se había muerto. Siempre chusmas, los niños. Espero que como castigo lo hayan mandado a las peleítas (ya llegaremos a eso).

La reina Aliciente (que sirve de estímulo y mueve a una persona a realizar una acción) se entera de lo ocurrido y en lo único que piensa es en las últimas palabras de su esposo, cuando absolutamente borracho por la leche de Popy (ver reseña anterior), debilitado por una enfermedad terminal y después de dejarlo todo en la sala del trono, mágicamente y sin advertencia alguna le dijo a su esposa que cambiaba de opinión después de veinte años y quería que el hijo a quien ignora sea rey. Tiene todo el sentido. Perdón, acaba de explotar el sarcasmómetro que tenía al lado mío en el escritorio.

De todos modos, una madre es una madre, en especial cuando sabe que en caso de tronos disputados el que resulta elegido busca aplastar a la competencia a como dé lugar. Así que decide adelantarse y poner en marcha su plan. Y acá llega el momento más gracioso de la noche: en plena Mesa Chica, por la noche y convocados de urgencia, los integrantes se enteran de que el rey murió y SE SORPRENDEN. Ni que hubiera muerto un atleta de élite en la flor de su vida; Viseris era un castillito de arena y cada nuevo día era el tsunami de Indonesia.

Lo segundo más gracioso fue que la reina tiró un "bueno, no sé cómo decirles, pero me gustaría que en realidad Cuscarien sea el rey" y casi todos en la mesa se abrieron los sacos y abajo tenían remeras de "Cuscarien líder indiscutido, te sigo desde Cemento". Todos (bueno, casi) estaban esperando ese momento para complotar de lo lindo y cagarse en Heredarien, a quien todos en el reino habían apoyado como futura reina. El único que se reveló en esa mesa fue el Papá de Fleabag, que dijo tener 76 años, o sea que cuando tenía 56 estaba hecho mierda. Se paró y empezó a acusarlos de traidores, complotadores (¿complotistas?) y todas esas cosas, y Ser Tristón lo quiso sentar de un manotazo y le reventó la cabeza contra las pelotitas que sirven para decir "presente".

En serio, no hay personaje más inmundo, arrastrado y odiado que Ser Tristón. Le deseamos lo peor y esperamos que lo inviten pronto a algún casamiento, que en las bodas George se pone creativo y te liquida con fuerza. Adiós Papá de Fleabag, apenas te conocimos. En aquella serie no tenías nombre y en esta no nos importó aprenderlo.

Fuera de control, Ser Tristón estuvo a punto de batirse a duelo con el capo de la guardia, el pelado a quien irónicamente llamaremos Ser Quillo.

Mientras tanto, en la Mesa Chica se discutía qué hacer con Heredarien y también con Diabólicon. La idea mejor recibida era la de matarlos, porque como veíamos antes, si dejás vivo a otro aspirante al trono, estás dándole poder a tu potencial enemigo. La reina fue la única que dudó, porque al fin y al cabo se trata de su amiga de toda la vida, pero el resto no se anduvo con chiquitas (a las chiquitas las mandan a pelear a la ciudad) y ordenaron a Ser Quillo que fuera ya mismo y los liquidara. Él renunció, y el cargo fue para Ser Tristón, que no hace otra cosa que caer para arriba. Parece el primo Greg de Succession.

Al mismo tiempo, quedaba un asuntillo que también era importante a la hora de coronar a Cuscarien: encontrarlo. Primero le preguntaron a Martita, la de la arañita, su hermana y esposa. Ya tienen dos pibes, divinos ellos, seguro ese ADN es un ensopado de maldad. Después buscaron en todas las ventanas que daban a la calle, ya que él era un apasionado de renacuejear al pueblo. Y Ser Mano, que teme que se le complique el plan, manda a dos caballeros mellizos a buscarlo a al ciudá. A ellos los llamaremos caballerizos.

Fah, me di cuenta de que si me olvido por un rato de los Photoshops, esto va mucho más rápido. También me di cuenta de que si me olvido de párrafos que se van por la tangente COMO ÉSTE, también voy rápido y puedo asegurarme hasta... no sé, como seis horas de sueño. Pero para eso tengo que volver a la trama. A propósito, creo que antes Blogger me subrayaba los errores de tipeo y ahora no, así que es probable que tenga más errores de tipeo que toscumbre. Guiño.

Ser Mano mandó a sus hombrecitos igualitos a encontrar al nuevo rey. Pero la reina, que se dio cuenta de que su padre tiene menos escrúpulos que una escrupulería en plena crisis, también preparó su search party: no son otros que Tristón (bassssta) y Secundarien, el hermanito salido de un animé de muerte y destrucción. Estos dos van derechito a preguntar en un cachondero, pero les dicen que no, que hace años que Cuscarien no anda por ahí. Y Secundarien, que también conoció ese local, piensa que están gastando energías en buscar a un pibe que no quiere el cargo, cuando él está dispuesto a asumirlo.

Los caballerizos, mientras tanto, llegaron hasta la sede de las peleítas, unas batallas encarnizadas hasta la muerte entre niños de diez años a quienes les dejaban las uñas largas (como al profesor Pirulo) y los dientes afilados para que las batallitas fueran más sangrientitas. Divino todo. Parece que Cuscarien no solamente era fanático de las peleítas, sino que dejó algunos bastardillos en el banco de suplentes, prontos para sacarse los ojitos entre ellos. Ellitos.

En el castillo, para controlar el flujo de información, encerraron a todo el personal doméstico y obligaron a los representantes de las casas (que el día anterior... EL DÍA ANTERIOR... escuchaban cómo el rey le daba para adelante a su hija) se arrodillaran en favor de Cuscarien. Un Ser quiso irse rapidito del castillo, posiblemente para llevar el chisme, y terminó perdiendo al ahorcado. Él hacía de dibujo. Todo esto mientras el cuerpo de Viseris se pudría a un ritmo más lento que el que se pudrió las últimas dos décadas.

Ya sé que está quedando demasiado seria la reseña, pero es que no quiero que me pase eso de empezar a irme por las ramas con cualquier cosa. De hecho estaba escribiendo con lujo de detalles lo último que soñé (que involucraba apariciones estelares de Jennifer Lawrence y el Piñe, y terminaba conmigo matando a uno de los villanos) porque acá lo que importa es la serie.

En otra interesante escena, la reina llegó a la habitación de Carocossis, la presidenta que no fue, que también estaba encerrada hasta que se manifestara a favor del heredero pajillero. La verdad es que Aliciente jugó mal sus cartas, porque quiso apelar a la injusticia sufrida cuando Carocossis no fue tenida en cuenta para el trono y en su lugar pusieron a un hombre, y ahora quiere que la ayuda a hacer EXACTAMENTE LO MISMO. Perdón por las mayúsculas, yo sé que es obvio, pero hay que hacerlo todavía más obvio. Quedan en que cuando la veterana tenga su opinión formada (la única que importa) tocará timbre. Pero no llegaremos a eso.

Volviendo a la búsqueda de Cuscarien, el equipo que corre con ventaja en esa Amazing Race es el de Ser Mano. Los caballerizos dan con una misteriosa mujer con información sobre el paradero del futuro rey. Ella no es otra que la novieta de Diabólicon (¿se acuerdan que al principio de la serie era un sorete?), que además controla a los espías del castillo. A cambio de decirles dónde está Cuscarien, quiere que detengan las peleítas. Y también quiere un montón de guita, que no es ninguna boluda.

El joven de edad indefinida, pero posiblemente mayor que su propia madre, es hallado bajo el altar del templo. Recuerden que Juego de Tronos tuvo una trama importante basada en la religión, con la llegada de Juan Domingo Gorrión y con todo el quilombo que se armó en el templo cuando lo pintaron de verde radioactivo. Y si no lo recuerdan, pueden leer la Guía Inútil de Juego de Tronos, de descarga gratuita.

A la salida del templo, los igualitos se encuentran con el Team Reina, y Tristón se bate a duelo con uno de ellos. El otro se caga como pollo mojado. Y Secundarien se lleva a su hermano, que no para de gritar que no quiere ser rey. Dicen que un buen requisito para ser rey, es no querer serlo. Posiblemente lo hayan dicho en la otra serie, pero no me voy a poner a repasar las reseñas, porque si es un dato útil seguramente no esté ahí.

Todavía no se me ocurre qué Photoshop hacer. Porque al menos uno tiene que haber. Pero ya se me va a ocurrir.

Otra gran charla de la noche fue la de Ser Mano Altorre y Aliciente Altorre, padre e hija. Parece que veinte años después, ella finalmente se dio cuenta de que era un peón en el juego del viejo. Que, hay que reconocerlo, fue paciente y se bancó esos episodios en donde lo rajaron del cargo y contrataron a otra Mano, que después se fue a vivir a aquel castillo que no tenía habilitación de Bomberos. Por supuesto, el gran punto de discusión entre ellos es el de qué hacer con Heredarien (y por consiguiente con Diabólicon, y todo el botijerío). Ella sigue siendo partidaria de dejarlos vivos, y es la reina. Y además su equipo tiene a Cuscarien, así que a tomar por culo.

Eso sí, quiso averiguar por qué fue el Team Mano el que dio con el rey antes que ella, y para eso fue a hablar con Ser Tullydo, a quien tendremos que rebautizar Ser Tarantinys, por todo ese fetiche de los piecitos. A cambio de mostrarle los diez deditos que se fueron al mercado (y bancarse el tener que escuchar la fricción de piel con piel) Ser Tarantinys le reveló lo de la red de espionaje en el castillo.

Vamos Ignacio que te estás empezando a distraer un poco más. Mejor poné un poco de música fuerte y seguí escribiendo. Bueno, ya vengo. Play a Uproar de Lil Wayne. Sigamos.

Ahora sí, se venía la huida de Carocossis, ayudada por uno de los caballerizos. La presidenta que no fue pidió irse con su dragón, pero el tipo le dijo con bastante tino que sería difícil escapar por las callecitas de la ciudad con una enorme bestia de varias toneladas de peso, que además por entonces estaría muy cuidada en las jaulas dragónicas. Así que ambos salieron de canuto. Pará que pongo pausa porque me distraigo, necesito música instrumental. Play a la banda de sonido de The Sandman, que o la cancelan o la renuevan, pero me tienen los huevos al plato con eso de que ni una cosa ni la otra. Nada, se escaparon, no sé. ¡Ah! Cuando se escapaban se toparon con los guardias del castillo, que arreaban (literalmente) a los ciudadanos hasta el enorme edificio donde se realizaría la coronación de Cuscarien el Segundo de su Nombre. En aquella familia sobraban los onanistas.

Y llegamos a la ceremonia, que transcurrió con bastante normalidad. Ser Mano jodió una vez más con las últimas palabras de Viseris el Balbuceante, un sacerdote ungió al flamante monarca y Ser Tristón, nuevo jefe de la guardia real, pronunció las siguientes palabras: "Vengan a ver al nuevo rey. No hay otro igual, al parecer, mejor que él. Siempre soñó con ser leal. Nunca restó su dignidad. Vida dura por la que pasa él. No disimula, los golpes dejan marcas".

Todo estaba dispuesto para un fin de episodio desbalanceadísimo, con Heredarien y Diabólicon solitos como galos entre campamentos romanos, pero sin una poción mágica que les dé la ventaja. El monarca levantaba la espada, el público hacía chilenas de la emoción, la familia Berrantes aplaudía con las melenas rubias... El típico final de mierda de George R.R. como cuando despachó a Eduardo Estarco allá por 2011. ¡Pero no! En ese preciso instante... PICOSSE (me pasan por la cucaracha).

Quedaba la explosión verde, el golpe de equilibrio, encarnado en esta oportunidad por Carocossis, quien montada sobre su dragón de color del Palacio Municipal se cargó a la mitad de los pobres que estaban asistiendo a la ceremonia y dejó cagados de miedo (pero vivos) a los ricos. Porque la política es eso, niños. No dejen que ninguna Casa les haga creer otra cosa. Un alarido, una volada y hasta la semana que viene. No sin antes recordarles que existe la opción de donar y que los costos de la transacción los asume quien recibe el dinero. Sí, hacen un poco más millonarios a los dueños de PayPal, pero que eso no los inhiba. Chau, me voy a pensar el Photoshop. ¡Ya lo tengo!

lunes, 10 de octubre de 2022

La Casa del Dragón, temporada 1, episodio 8

probando uno dos

probando

Perdón, es que cuando empiezo a escribir no me deja el espacio entre párrafos y después sí, y tengo que andar copiando y pegando desde el bloc de notas de A NADIE LE IMPORTA IGNACIO. Esta gente está acá porque miran una serie los domingos, o no la miran, y les gusta, o no les gusta, y por alguna extraña razón quieren leer un resumen desordenado, inútil y obsesionado con cambiar todos los nombres. Eso en particular hizo que tuviera que pausar el episodio como quince veces, porque no entendía nada de lo que estaba pasando. Ahora sé lo que se siente leer estas reseñas.

Pasaron un montón de años desde el episodio anterior. Como seis. Que es más o menos el tiempo subjetivo que transcurre entre que empieza un episodio de Los Anillos de Poder y que termina. Pero no estamos acá para burlarnos de otra serie sino de la nuestra, porque cuando hay confianza se puede hacer humor, siempre y cuando los micrófonos estén cerrados. Ahora lo puedo decir, durante años en TV Ciudad pasaba por el amargo que se quedaba callado y hacía sudokus antes de empezar Reporte Descomunal, pero es porque una vez que tenés un solapero puesto, tenés que ser y parecer. No fue suficiente; estaba sentado al lado de la persona que ha destruido más puentes que los ucranianos (hola, Leo, gracias por leerme como siempre, te quiero mucho).

Ya me distraje ocho veces desde que arranqué a escribir.

El episodio dio otro salto temporal, lo cual tuvo la consecuencia clásica de que todos los actores botijas fueron reemplazados, ya sea por actores un poco menos botijas o por actores juveniles. ¿Y los viejos? En el caso de las dos mujeres principales, siguen siendo las mismas desde hace un par de episodios, mientras que los dos hombres principales (y alguno más que ya veremos) arrastran más o menos 300 años desde el inicio de la temporada. En el caso del rey Viseris podemos decir que se le nota, pero Diabólicon, si realmente hubiera envejecido de acuerdo al tiempo que pasó, se vería más o meno así:

Qué lindo cuando la foto ya está hecha. En este caso, es Matt Smith en el especial de Doctor Who The Time of the Doctor. Fue el mejor de los doctores, y a Tennant lo come acá y lo caga en la esquina.

Sigamos, que todavía ni empezaron a pasar cosas. Lo más importante, lo que desencadenó toda la acción de la noche del domingo, fue que se la dieron a (empieza a buscar nombres en los artículos anteriores) Espossis Rastarion en un enfrentamiento con ese enemigo que supuestamente está jodiendo desde hace décadas, pero nunca queda claro de dónde vienen ni de dónde salen. Los herederos de la tradición. Escuchen otra voz. ¿De quién será? Y podría seguir con el resto de la letra de Los futuros murguistas pero estoy harto de acostarme tan tarde los luningos. La cosa es así: Espossis está con un pie afuera, así que después de seis años se vuelve a hablar de la sucesión de Madera de Balsa (no me digan que no es bueno traducir Driftwood como Madera de Balsa, los tipos son marineros, funciona, no me van a decir que no).

Sobre la sucesión del trono de Madera de Balsa (guiño), se había establecido que si los Rastarion apoyaban a Heredarien primero y a su hijo Primerys después, Segundys (el siguiente hijo de Heredarien con... Heredarion, guiño, guiño) sería el titular de la casa Heredarion. La puta madre, qué lío de nombres, acá estaba poniendo pausa como loco, iban dos minutos de programa y yo ya estaba mareadísimo. No importa, seguro ustedes se acuerdan de ese arreglo, y Carocossis no tiene intenciones de modificarlo, pero el que se puso de punta fue Cuñadis (o Cuñadys, el tipo de i es indistinta). Él, como el 98% del reino, sabe que esos nenes no son sus sobrinos nietos, y además se cree muy capacitado para la tarea de cobrar por dirigir a ese pedacito de tierra y agua.

No puedo creer que recién voy tipo dos minutos del episodio. Así no, Ignacio, que me duermo. That's what she said.

Escena cortita de Diabólicon juntando tres huevos de dragón, que parece que los ponen mientras cagan. Siguiente escena.

Primerys, el heredero de Heredarien, practica el lenguaje antiguo para no quedar como la mitad de los actores, que parece que estuvieran leyendo un prospecto de Cialis (me contaron). Por ahí anda la madre y luego llega la nueva pareja de mamá (bueno, desde hace al menos SEIS AÑOS) que también es el tío de mamá. En fin. Heredarien está encinta (no se había inventado la grabación digital) y luego descubriremos que en desde el domingo pasado ya alumbró a otros dos princestitos (see what I did there?). Luego se enteran de que volvió a generarse una disputa por herencias, como en los siete episodios anteriores y como en cada generación de mi familia, es gracioso porque es verdad. Y deciden viajar a la capital. Disculpen que no sea tan prolijo, estoy probando escrituras un poco más caóticas en este espacio y en un FANZINE que estoy preparando y que ya les contaré, aunque lo ideal habría sido terminarlo antes de que vaya la primera temporada, pero no quiero agregarme presión porque ya soy una olla Essen. Segunda semana consecutiva con referencias a las ollas Essen, no quiero canje, para qué si hace cuatro meses que la garrafa de la cocina se terminó. ¿En qué estaba?

Llegan a la capital y no los recibe nadie, como casi siempre que llegan personas a algún sitio en esta serie. Debe ser porque tienen menos presupuesto. Mientras tanto, la Mesa Chica del reino está comandada por la reina Aliciente, porque de su marido cada domingo van quedando menos pedacitos, como el chiste aquel del bebé que les traían a los padres una oreja (después de decirles todo lo que le faltaba) y ellos le susurraban "Te vamos a querer igual" y el doctor decía "Háblele más fuerte, que es sordo".

Googleando encontré almohadas con el agujerito para las orejas, igual lo mejor son los colchones con el agujero para el brazo que te queda abajo. Espero que su inventor sea millonario, aunque seguro no tiene tiempo de gastar el dinero porque se pasa todo el día en la cama, ya que con un colchón así nadie querría levantarse.

En la mesa chica sigue estando el papá de Fleabag, que en el primer episodio tenía como noventa años, así que ya es un prodigio de la medicina de Targarilandia. Mientras tanto, Heredarien y Diabólicon van a visitar a su padre/hermano, pasando por la maqueta de la ciudad, llena de telarañas como está mi barco pirata de Playmobil porque un día dejé de jugar con él. A los 35 años, más o menos. El rey está hecho mierda, es un jenga al que le faltan piezas, otras están pegadas con curitas usadas y todas se bambolean con la brisa más débil... pero todavía no se cae. Sabe que el día que falte, la sucesión va a ser más complicada que la de la familia Roy en, justamente, Sucesión (pianito). Todavía no sé con quién hacer el Photoshop, porque el de Cuentos de la Cripta es muy cliché. Voy a ir con la versión de Bane de Batman Beyond (que en español la tradujeron DEL INGLÉS AL INGLÉS como Batman of the Future, un abrazo a Edward James Peras, creo que nunca me enganché con la serie solamente por la traducción de mierda del título). La foto fue arriba de todo, porque no es muy spoileable y sirve para compartir en las redes. Perdón por pensar en ustedes.

Bué, a este paso... Ahí vino una escena compleja de reseñar inútilmente, ya que la reina Aliciente recibió a una de las señoras que ayudan a limpiar en el castillo, quien denunció haber sido ultrajada por Cuscarien. Ella le tiró dos frases matadoras: "No fue tu culpa. Te creo". Peeeeeero después empezó a comerle la cabeza con eso de que nadie le iba a creer si boquillaba por ahí y le trajo un tecito de hierboprostol porque el reino ya tiene suficientes bwords (no seré yo quien diga esa palabra por primera vez en la reseña). Luego la señora fue a visitar a su hijo, que anda más en bolas que un viejo recién operado, y le pidió que se pusiera las pilas. El pibe se puso a llorar, queriendo demostrar que no es el malo de la familia (o al menos el peor... ya llegaremos a él) y le recordaron que ahora está casado. Si entendí bien, se casó con la hermana, pero ya es tarde y la comprensión audiovisual no es lo mío (salvo que mis empleadores estén leyendo esto).

La pareja rubia se juntó con la reina y la acusó de tenerlo lelo al rey en base a... y permítanme que reflote un inutilmeme de Juego de Tronos... té de leche de Popi.

En fin. Además se quejaron de que sacó todos los pósters de los Targaryen de las paredes y los reemplazó con figuras religiosas. Pero vayamos directo al patio, donde Primerys y Segundys andan por ahí, siendo observados por todos ya que básicamente son la versión en negativo de un Rastarion. ¿Y a quiénes se encuentran jugando a las luchas? Al mismísimo Sir Tristón (que cobra por bolo) y a Secundarien, que usa un hermoso parche porque los sobrinitos le sacaron un ojo en el episodio anterior. Todo lo pancho que creció Cuscarien de un domingo al otro, este lo creció en MALDAD. Si quedó igualito que un villano de animé.

Dudé entre ponerle la cara de un personaje de animé con parche a Secundarien o ponerle la cara de secundarien a un villano de animé. Era tarde. Yo qué sé.

Llega Cuñadiss a la capital, a reclamar lo que (según él) es suyo. Y empieza a elucubrar con la reina y con Ottoby, otro que ya debería estar muerto después de todo el tiempo transcurrido y la mala sangre que experimentó. Además de que nunca un "abuelito, abuelito" de parte de Cuscarien ni de nadie. Cero bola al pobre viejo, seguro lo meten a un asilys a la primera de cambius. Ya empecys de nuevis con estarien boludecis de las terminacionis.

La siguiente conversación (hubo varias, pero no estuvieron a la altura del domingo pasado) fue entre Heredarien y su suegra Carocossis. La princesa le juró por los siete dioses que no tuvo nada que ver con la muerte de su marido, así que en cualquier momento los templos se vienen abajo. Y le ofreció casar a Primerys y Segundys con Canitas I y Canitas II, respectivamentis (basta).

Acá vino lo que terminaría en un bochornoso final de episodio, digno de una película de las gemelas Olsen. Viseris (tiene una visera en el primer Photoshop, por eso lo escribo con "i") empieza otra vez a joder con la canción de hielo y fuego *inserten ustedes a Leo DiCaprio apuntando a la tele*. No puede hablar, no puede respirar, pero ahí está, vivito y agonizando. Le ofrecen leche del payasito y dice que no, porque lo deja lelo. Y nos vamos finalmente al momento del juicio por los derechos de televisación de Madera de Balsa.

Con Ottoby (la Mano) en el trono de hierro, arrancan los testimonios. Primero Cuñadiss dice que su sangre es incuestionable, tirándole un palito a los pibes. Y cuando Heredarien quiere defenderse, se abre la puerta del salón y entra el mismísimo Viseris. Los siguientes trece minutos del episodio consistieron en el rey caminando hasta el trono, más o menos como la escena del pelotón de fusilamiento de Top Secret. Esperen que voy a hacerle una captura a la escena, por suerte compré la película en Google Play hace años porque nunca la encuentro en plataformas. Esto está tardando más de la cuenta porque no me hace un previewcito de lo que se viene después, tengan paciencia. Eso que escuchan es una hora de sueño huyendo de aquí a toda velocidad.

Ahí está. Podría tuitearla y conseguir miles de likes, pero dejaría de ser un anónimo que puede ir al supermercado o al cine XXX sin que lo reconozcan. Todavía no sé qué hacer. A propósito, acabo de darme cuenta de que lo que me llevaba más tiempo eran las fotos. Y aquí estoy de nuevo, subiendo pavadas en lugar de escribir y dormir. Porque antes hacía todas las fotos al final, pero ahora las voy haciendo entre párrafo y párrafo, y veo el tiempo que pasa y me quiero morDORMIR.

Llegó Viseris y el mejor momento del episodio fue cuando se le cayó la corona y el que se la alcanzó y lo ayudó a subir al trono fue SU HERMANO DIABÓLICON, cuánto ha cambiado desde que era aquel pillo conspirativo, ahora es solo un incestuoso conspirativo. Y lo segundo mejor del episodio fue cuando se sentó y tiró onda "Che, este tema ya estaba cerrado, ¿qué mierda hacen acá?". De todos modos, dejó hablar a Carocossis, que reafirmó lo de Segundys y lo del casorio con las nietitas. Pero Cuñadiss se les plantó de punta a todos y dijo que no iba a permitir que el heredero fuera ese bword. Pero no dijo "bword", dijo la palabra prohibida... Dijo (sus palabras, no las mías) "Son unos bastardos, y la madre es una trola". Y sin decir ni mu, Diabólicon lo semidecapitó. Porque le cortó la cabeza, pero por la mitad, como si estuviera jugando al Fruit Ninja. Va imagen rapidita.

En la escena siguiente prepararon el cadáveris frente a Carocossis, que tiene un promedio de cuatro duelos por episodio, y todos se prepararon para la gran cena de camaradería. Menos ella, que tenía que ir a hacer espacio en el castillo, porque ya no tiene lugar entre tantos cadáveres.

A la cena llegó el rey en una silla cargada por sus empleados, porque en el reino existen las sillas y las ruedas, pero no los inventores. Alrededor de la mesa, toditos peleados, sacándose los ojos en forma figurativa (la literal fue hace unos años). Y Viseris, que andaba con una careta porque hasta en la cara le faltaban piezas de jenga, tiró un discursete para que se amiguen. Con la misma suerte que corría uno de los personajes de Jack Nicholson (hacía dos) en la hermosa Mars Attacks!

"Háganlo por mí". Y ahí la princesa Heredarien se paró y brindó por la reina Aliciente, con el típico "Gracias por tanto y perdón por tan poco". Después se paró la reina y brindó por la princesa. Hasta acá todo bien, salvo Cuscarien que se pasaba de bobo con Primerys. De todas maneras, Primerys se paró y brindó por sus... parientes, no me hagan calcular qué son a esta hora. Y Martita, si es que es ella y de verdad se casó con su hermano, brindó por Canitas I y II. Todo venía bien, el rey se estaba yendo, pero alguno de los nenes de Heredarien (también podría haber sido Cuscarien) le mandó poner frente a Secundarien un chanchito al spiedo. Como aquel dragón-chancho que le habían "regalado" hace varios años y domingos. ¡Para qué!

Ahí se paró y no sé si se habrá entendido con los subtítulos en español (yo los pongo en inglés por esnob), pero los primeros tres hijos de Heredarien fueron con Ser Manito, que se apellidaba Fuerte. Entonces el tuerto Secundarien brindó por los tres hermanos. "Atractivos, sabios, y al igual que su padre... FUERTES". ¿Cómo dijo? "FUERTES". Ahí Heredarien tiró el gran comentario de madre cuando está en un lugar en el que no quieren a sus hijos: "Mejor nos vamos" y le prometió a la reina que después de dejar a la familia en casa se volvía en Druber (que suena mejor que Ubergón).

Antes del final hubo una escenita en el cachondero, con la madama que andaba con Diabólicon, pero para el final quedó el momento Cris Morena, cuando un rey a dos de salir orejeó dos del mismo palo y como pudo terminó de contar la anécdota de la canción de hielo y fuego y el príncipe que los va a unir a todos, pero era Aliciente la que escuchaba y obviamente entendió todo mal y ahora el rey está muerto y andá a componer ese teléfono a lo de una vidente.

¡Listo! Son casi las tres de la mañana y antes de irme van los avisos parroquiales. El más sencillo: el link de descarga de la Guía Inútil de Juego de Tronos, que algún día ampliaré con estos episodios, pero como hay segunda temporada confirmada no sé si esperar. Mientras, tienen todas las reseñas de la serie madre, más extras.

Lo otro: quiero agradecerles (o, como dirían los periodistas, sin el quiero: "agradecerles...") a aquellos que colaboraron con la causa, ya que llegó a Uruguay el libro que compré con los Donatellos. Es decir, con los que apretaron en Donate. Es una novela de Grant Morrison que voy leyendo tranqui porque él escribe complicau. Y aquí va foto a las 2:53 AM como prueba de "vida" (nótense las comillas).

Hasta la semana que viene, los dejo con ya saben quién, porque nunca se tienen suficientes libros.

lunes, 3 de octubre de 2022

La Casa del Dragón, temporada 1, episodio 7

¿Hay espacio para hablar en serio en estas reseñas inútiles? Si bien está claro que La Casa del Dragón no ha podido competir con su presecuela en dos aspectos importantes (pocos personajes atrapantes, saltos temporales que no te permiten encariñarte con actores ni subtramas), en este séptimo episodio lograron empatar a Juego de Tronos en un elemento fundamental: los diálogos. Parece que entre semana llamaron a algunos de los guionistas que habían quedado en banda desde el cierre de la serie anposterior y los pusieron a escribir intercambios más interesantes que el promedio que habíamos escuchado hasta ahora. Dicho esto, y con el reloj mirándome en el lento descenso hacia la ebriedad de sueño, pasemos a diseccionar momentos y situaciones que poco importan en la trama, o que serán imposibles de identificar por la manía de cambiarles los nombres a los personajes. Va daga (porque balas no había).

El domingo anterior habíamos presenciado la eutabrasia (suicidio asistido por el fuego de dragón) de Lanena Rastarion. Y esta semana el episodio comenzó con su enaguo, porque entierro es cuando el jonca va a la tierra, y en este caso fue al agua. Sonaba más gracioso cuando lo escribí mientras miraba la tele, de hecho le dibujé un corazoncito al lado como diciendo "acá la rompiste, Nacho, ya con el primer párrafo sentite satisfecho". A la una de la mañana no resuena de la misma manera, pero un corazoncito es un corazoncito y el enaguo fue el centro de todo lo ocurrido en esta séptima entrega.

Luego de que tiraran el ataúd al agua comenzó la recepción en el ala Martinellys del castillo de los Rastarion. Ahí pasaron un montón de cosas, que voy a tratar de descifrar de mis anotaciones. Con la caligrafía de un médico en el Rock and Samba destaqué cosas como:

-el hijo del rey es muy creepy (me refería, por supuesto, al mayor de ellos, Cuscarien)
-Ser Tullydo mira a la reina (y sí, entre ellos planearon el incendio de Harrington del otro día)
-Ottoby volvió a ser Mano (pero fue su hija la que ligó la Espadilla)
-el segundo hijo de la princesa Heredarien lo quiere heredar Rastarion (hay que bautizar a ese pibe)

La serie se llenó de jovencitos, que este domingo tuvieron su momento de destaque y se cagaron bien a trompadas. Pero no me quiero adelantar. Heredarien tuvo tres (aquí vamos): Primerys, Segundys y Bebitys, que no me di cuenta si estaba o no. Su padre oficial es Heredarion, pero el que puso las semillitas de pelo negro (como cocos, pero pequeñitos y con cola) fue Ser Manito, que fue cremado sin su consentimiento. También estaban las dos hijas de Diabólicon y Lanena, a quienes llamaremos Canitas y Canitas II. Por último, los hijos del rey y la reina: Cuscarien, Secundarien y Martita (que andaba jugando con arañitas).

El 90% del tiempo que pierdDEDICO a estas reseñas lo paso inventando nombres. El restante 10%, buscando en las reseñas anteriores qué nombres ya había usado.

Hablando del rey, si fuera una caja de plasticina ya estaría en ese punto en el que toda la masa queda de un color grisáceo tirando a violeta y deja de ser divertida. Le pide a su hermano Diabólicon que vuelva (imaginate lo desesperado que estará) y llama a su esposa con el nombre de su esposa anterior (chicos, no hagan esto en sus casas). Cuestión que, incluso para ser una reunión velatoria, el clima era de bajón total. La mayoría de los invitados se había mamado, varios rengueaban (de nacimiento, de degeneración o de la mamúa nomás) y como son todos parientes de todos, a todos se les había muerto un pariente cercano.

El que andaba al alpiste era secundarien, segundo hijo de la segunda camada del rey. Recordemos que el otro día los otros (uy, qué lento que está el Photoshop, por un montaje que ni siquiera sé si voy a usar para la difusión por miedo a que me acusen de spoileador... hacemos así, arriba de todo pongo una versión censurada, y más abajo sin censura. chotísimo, pero son una y media y quiero dormir ALGO). Decía. Recordemos que el otro día los otros pibes se burlaban de él por no tener un dragón y le regalaron un chancho con alas. Pues este pequeño y dulce psicópata tuvo su venganza cuando se acercó al dragón de su finada... (consulta un árbol genealógico) ¿tía? Y se lo quedó antes de que sus... ¿primas? Pudieran reclamarlo. Recordemos que Godzilla era el más grande de los dragones, así que tenerlo en tu bando es arrancar ganando por un par de goles. Me perdí. De nuevo.

Estoy mezclando escenas, disculpen si esta reseña no SE ADAPTA A LO OCURRIDO, CREÍ QUE NUNCA LE HABÍAN DADO IMPORTANCIA A ESO Y SOLO ESTABAN ACÁ PARA BURLARSE DE MI DEPRIVACIÓN DE SUEÑO. Los Rastarion (Carocossis y su Espossis) se lamentaron la pérdida de Lanena, y eso que antes del final del domingo iban a perder a Elnene. Discutieron por ambición y justicia, diálogos buenos pero pa qué repetirlos, se bajan un archivo de subtítulos y los tienen ahí.

Sí es importante (¿?) que Carocossis pidió que la herencia familiar (el castillo de la suerte) cambie de heredero. Originalmente está para el segundo hijo de Elnene Heredarion Rastarion, porque el primero heredará el trono que te cortás y te empezás a morir más rápido, pero la presidenta-que-no-fue pidió que el castillo pase a la hija mayor de Lanena, que en definitiva sí tiene sangre Rastarion. Los tres pibes de Heredarion son tan suyos como mía es convicción de que voy a descansar lo suficiente (spoiler alert: no voy a descansar lo suficiente). Pero su Espossis la aniquiló con otra frase matadora, que sí transcribo porque la tengo anotada: "La historia no se acuerda de la sangre, se acuerda de los nombres". O de los apellidos, esos que cambio cada cinco minutos.

De acá pasamos a otra linda charla entre la princesa Heredarien y su tío Diabólicon. Ella le deschavó todo lo que medio reino ya sabe de ella y Heredarion: que the kids is not his son... SHAMOUN-AH y los otros kids tampoco. Lo intentaron, pero su marido estaba tan interesado en los postrecitos Ser que no concebía concebir. Encima empezó con un histericarien de "me dejaste sola" y los dos, que ahora son mayores de edad ambos, y ambos habían enviudado recientemente (ella del Ser Manito que le puso las Ser-millitas) arrancaron a chuponear y tuvieron sexo en la playa.

Una cosa: no me voy a quejar de que ahora las series de televisión tengan consultores de intimidad para asegurarse de que los participantes de una escena de sexo se sientan cuidados por la producción. Tampoco me quejo de que la serie haya bajado algunos tonos. DICHO ESTO, la escena de sexo entre Diabólicon y Heredarien calentó menos que un encendedor debajo de una olla Essen. Aquella vez que habían terminado insinuando en el cachondero fue mil veces más caliente que este franeleo que seguramente terminó con varias ranuras llenitas de arena.

Ahí apareció Secundarien, que pensé que los iba a atrapar en el acto, pero lo que atrapó fue un dragón enorme y verde #ComoLaDeHulk. Ahora sí, va la versión sin censura de la primera imagen.

Nadie se imaginaba lo que querían decir los asteriscos. En fin. Toda la escena del niño domando el dragón se pareció más a la saga de Harry Potter (el nene es medio Malfoy, incluso) que a Juego de Tronos, pero lo vamos a perdonar porque son las dos de la mañana. Secundarien volvió después del paseíto y se encontró con las Canitas, que lo bardearon por haberse choreado el gondra de la javie. Los dos pibes de Heredarien se pusieron del lado de ella, y Secundarien (que es bastante sorete como su hermano mayor) arrancó a bardearlos por bastardos. Se trenzaron a golpes, el rubio quiso matar a Segundys de una pedrada, pero Primerys (creo que fue Primerys, no puedo anotar TODO) le cortó el careto al medio a su... ¿tío? con una daga que tenía entre manos.

Cuando llegaron los adultos la cosa se puso intensa. El médico real (no el imaginario) le dijo a la reina Aliciente que su hijo pasó a ser hincha de Defensor (por tuerto) y ella se puso como loca. No porque su hijo perdiera un ojo, sino porque ahora será hincha de Defensor. Un poco de self deprecating humor nunca viene mal, y menos un lundingo a las dos de la matina.

Hubo que reconstruir el crimen y Segundys largó el "Nos dijo bastardos". "¿Quién te lo dijo?", le preguntó el rey a su hijo, y este miró a su madre (con un solo ojo). Ahí empezó un juego de recomponer el teléfono descompuesto para descubrir quién había comenzado el rumor, cuando en realidad hasta el que junta los soretes que caga el rey sabe que Heredarien y Heredarion lo único que hicieron juntos fue dividirse los caballeros. El rey, que sabe que en el momento que palme el reino se va a la mismísima mierda, pidió a los jovencitos que se disculparan y siguieran adelante. ¡Para qué! La reina se puso como loca e invocó el "ojo por ojo" de forma más literal que nunca. Exigió un ojito de su... ¿nietastro? y le pidió a Tristón que se lo llevara. Este, bien alcahuete como fue siempre, ya iba a hacer su tarea, pero el rey los frenó a todos. Fue Aliciente entonces, quien tomó un cuchillo y se enfrentó a Heredarien con el objetivo de llevarse un globito ocular de alguno de los nenes. La princesa terminó con una herida y la reina terminó sin reputación.

Me distraje como diez minutos. Ya son más de las dos de la mañana. Podría borrar este párrafo después de escribirlo, pero no lo voy a hacer. Capaz que el algoritmo privilegia posteos más largos. Bah, cuando se usaba Blogger todavía no existían los algoritmos. Basta, Ignacio, faltan dos boludeces del episodio y vos entrarse en otro corredor de escritura automática que no beneficia a nadie.

Ottoby, que volvió con todo esta semana, fue a visitar a su hija la reina desgraciada y la felicitó por haber demostrado tener genitales como para jugar al juego de tronos (en minúscula, porque no es la serie sino el juego). Le dijo que se quede tranquila, que es un juego a largo plazo, y que ahora tienen un dragón.

En ese momento a la princesa Heredarien le estaban cosiendo la herida en el brazo, con una aguja más o menos del tamaño de una lapicera Parker. ¿No había agujas más finitas en el reino, ni siquiera para usar con los monGarcas? Ahí llegó Heredarion a pedir disculpas por haber servido de tan poco, en la cama y en el resto de la casa. Quiso renovar sus votos, pero para ella ya era tarde. Lo que quedó del episodio fueron conspiraciones o potenciales conspiraciones. Por un lado Ser Tullydo que tiene una ganas de cumplir misiones secretas que salta en una pata (perdón) y por el otro Heredarien llegando a la conclusión de que la forma de ganar el juego de tronos (en minúscula, porque no es la serie sino el juego) es casándose con su tío, pero para eso antes hay que enviudar.

Así que le prometieron una guita a uno de estos Sers, que se batió a duelo con Heredarion frente a una estufa, y sus padres (que acababan de enaguar a un descendiente) lo encontraron chamuscado sobre las brasas. Esta desaparición permitió, gracias a un salto temporal indeterminado pero menor a los DIEZ AÑOS del otro día, que Heredarien y Diabólicon se unieran en segundas nupcias.

¡Pero! El episodio nos tenía reservada una sorpresa final, porque en algún momento entre la chamuscada y la boda, un barquito con el Ser Matador huyó rumbo a las ciudades libres, con un compañero misterioso... que no era otro que Heredarion pero sin su apellido, porque estaba rapadito. ¿Volverá? ¿Dormiré más de seis horas? Eso lo sabremos próximamente. Mientras tanto... ya me olvidé lo que iba a AH. Como siempre, me despido con el botón de donaciones. Agradezco especialmente a quienes colaboraron con la causa, créanme que es una linda palmadita en la espalda. Como digo siempre, las reseñas van a llegar igual... pero cuando llegue el libro de Grant Morrison dentro de algunos días, me voy a acordar de ustedes cuando lo lea. Y eso me va a distraer bastante, porque debería estar concentrándome en la lectura. Bueno, basta. Gracias. Sigan ustedes.

lunes, 26 de setiembre de 2022

La Casa del Dragón, temporada 1, episodio 6

De una semana para la otra hay que acostumbrarse a las caras nuevas. Así son las cosas y es mejor no encariñarse, porque tarde o temprano se van a ir. Pero basta de hablar de los jugadores de Defensor Sporting al comienzo del Torneo Clausura, que ni George R.R. Martin elimina tan rápido a los personajes queridos. Estamos acá para comentar en la forma más inútil posible el sexto episodio de La Casa del Dragón, para leer el lunes temprano, después de que millones de tuiteros hayan hecho más y mejores chistes, más y mejores Photoshops. Me estoy dando para atrás, eso quiere decir que no estoy lo suficientemente borracho de sueño. Cuando me mamo de sueño me doy para adelante.

La noche del domingo tuvo tres partos: el primero fue ganarle a Cerrito, pero debo dejar de hablar de eso. El segundo fue al comienzo del episodio, con una rubia dando a luz, que pronto descubrimos que era la princesa Heredarien. La serie, que desperdicia una presentación larguísima mostrando unos chorretes de sangre en lugar de ubicarnos geográficamente (sí, son menos lugares, MEJOR), tampoco avisa de cuánto es el saltito temporal en el arranque, así que tenemos que andar sacando cuentas. Eso sí, después el guion empezó con: "...se cumplen DIEZ AÑOS de...", "¿te acordás hace DIEZ AÑOS cuando...?" y otras frases similares. Pero al principio la calculadora mental solamente decía que habían pasado al menos nueve meses desde el casorio de Heredarien con Heredarion. Después resultó que tenía dos pibes más, y que pasaron DIEZ AÑOS desde los eventos del episodio anterior.

Al igual que el primer parto, este fue feliz. Pero Heredarien no había terminado el proceso cuando llegó la orden de la reina Aliciente de que le llevaran al recién nacido. Esto le puso los pelos de punta, porque cualquiera que haya leído un cuento de hadas sabe que la segunda esposa del rey es una guacha que odia a todos y especialmente a su hijastra. Así que llevó ella misma al recién nacido, dejando tras de ella un rastro como una babosa carmesí.

Más que cualquier parto, lo que asustó este domingo fue ver al rey Viseris. Parece que entre semana le ofrecieron beber agua del Santo Grial y eligió uno que no era. Acordate, Viseris, no es una copa digna del rey de reyes, sino la copa de un carpintero (ver imagen). Su esposa, la madrastra, mostró su perrez revisando al bebé para ver si tenía cabellos dorados de Garcarien o si eran del color de Ser Manito, el hijo de la Mano del rey (desde hace DIEZ AÑOS) y Comandante de la Guardia del Castillo. Casualmente, los tres hijos de Heredarien son de cabello morocho como el de Ser Manito. Pero, ¿quién pensaría que en la primera temporada de una serie basada en libros de George R.R. Martin podría haber un temita del color del pelo de unos niños desencadenando sospechas sobre su paternidad? Exacto, a nadie. Ah, el bebé se llama igual que el colorado descarado (porque lo dejaron sin cara), amante de Heredarion.

En estos DIEZ AÑOS el castillo se llenó de pibes, porque la madrastra ya había arrancado con los suyos incluso antes del quinto episodio. Así que hay tres rubios hermanos de Heredarien más tres morochos que vendrían a ser sus sobrinos. Y el mayor de Heredarien, que a su vez es Heredarien (mal que le pese a la reina) ya está aprendiendo cómo entrenar a su dragón. Acá iría un fotomontaje de cuarta que solamente serviría para dormir media hora menos. A propósito, cuando armé todas las reseñas en forma de la Guía Inútil de Juego de Tronos, dejé algunos Photoshops. Borré un montón. Pero otros tantos están ahí, para quien quiera seguir castigándose con la serie anterior, que empezó (justamente) hace más de DIEZ AÑOS.

Los nenes (bueno, hay uno que ya no es tan nene) se bardean entre ellos, se regalan chanchos con más impunidad que El Show del Mediodía y tratan de que recordemos sus caras aunque seguramente el domingo que viene uno de ellos esté jugando en Lanús y ya no volvamos a disfrutarlo. Perdón, se me cruzaron los cables de nuevo.

Aliciente le estaba comienzo la oreja a Viseris respecto de la paternidad de sus nietos. Quizás literalmente, porque a Viseris ya parece que le hubieran mordisqueado hasta las orejas. Pero el rey, que por un lado es zorro y por el otro es un jenga de una maderita por piso, le tiró que "la naturaleza es misteriosa". Gregor Mendel no existe en ese universo y faltan siglos para que Eduardo Stark juegue al genetista, así que la reina se fue con Ser Tristón (que lleva DIEZ AÑOS trabajando para ella) y aprendió que no se puede escupir para arriba.

El que andaba con ganas de escupir para abajo ("y no es saliva, gordito") era su hijo mayor, Cuscarien, que andaba queriéndose mucho en el borde de la ventana. La posterior invención de las cerraduras cambiaría la vida de todos los adolescentes de Westeros. Aliciente le dijo, bueno, primero que se tapara las partes, y después que empiece a preocuparse por su futuro, porque si su media hermana llega al trono, va a querer deshacerse de todos los candidatos al mismo puesto. Hablando de medias... sería más higiénico que se consiguiera una.

Este episodio tuvo dragones y mazamorras (aunque la de Cuscarien se cortó en plena batida). Un dragón rojo anticipó la aparición de Diabólicon, que sigue iguáliton que hace DIEZ AÑOS. Y un dragón verde enorme como Godzilla resultó estar bajo el mando de Lanena Rastarion, que ya no están nena, pero que hace cuatro episodios se la querían enchufar a Viseris. Finalmente el que se la enchufó fue Diabólicon, con tanta energía como para encender dos pibas y con un tercer bebé en camino.

La familia de Diabólicon se encuentra en Pentos, donde quieren convencerlos de que se afinquen porque la Triarquía (que todavía no entendí qué mierda es y me niego a googlear) anda consolidando nuevas alianzas y podría amenazar esa ciudad. ¿Qué mejor que tener unos dragoncillos para defenderla? En serio, la gran falla de la serie es no establecer mejor a los antagonistas externos. Don Cangrejo puso dos muecas feas y sirvió solamente para ser desmembrado. Y cada vez que se menciona a la Triarquía solo puedo pensar en una batería de murga.

Tamadre, por empezar a escribir temprano estoy estirando demasiado las cosas. Es que tomé apuntes como si no hubiera un mañana. Y si las grandes compañías no controlan sus emisiones, no lo habrá. Me puse ecológico, debo estar un poco mamado de sueño. ¿Por dónde iba? Ah, los nenes jugando a las luchas en el patio, bajo la atenta mirada de Ser Tristón y Ser Manito (hijo de la Mano y padre de los morochos). Manito se puso del lado de uno de los hijos de Heredarien en una pelea, y Tristón tiró un "Así solo defendería a un primo, un hermano o un... pausa dramática... (sí, en mi versión Tristón dijo las palabras "pausa dramática") hijo". Y Ser Manito se sacó loco y lo descaró, pero no del todo. Esto hizo que su padre Don Mano, le dijera que disimule un poco o los van a desterrar a todos en el mejor de los casos y matarlos en el peor. O al revés, porque si andás con la uña encarnada hecha un fuego como yo en estos días, prefiero que me maten a que me destierren. Imaginate andar caminando hasta el destierro con este dolor en la uña. Ni en pedo. Tendría que pedir hora con la podóloga, pero estoy en fin de mes, hace como quince días, y creo que voy a esperar a los primeros días de octubre para escribirle. Esta sucesión de pensamientos sin importancia me hacen dar cuenta de que efectivamente, me estoy quedando un poco dormido. Solo un poco.

Cuestión que Heredarion se quiere ir a la mierda, al mar, a donde sea, acompañado de Ser Vicial. Y Heredarien le ordena que se quede, porque sería peor y aumentarían los rumores. ¿Se acuerdan cuando Cersei se refería a los rumores de que se trincaba al hermano onda "dejalos que hablen"? Esos eran reyes. Y ni siquiera eran Incestarien. Eran Lannister y se la re bancaban.

Ah, no mencioné que Diabólicon este episodio fue un rubiecillo domado. Si bien curtió una onda parecida a la del cuadro maligno de Cazafantasmas 2, ya no es aquel rubio loco que te mandaba pinchar las ruedas del auto. Al lado del repartidor de pizzas de Loco por Mary (Ser Tullydo) es un nene de pecho. Si hasta enviudó en pleno episodio y no se le movió un pelo. Aunque eso puede ser por llevar una peluca de Superfiestas. El Photoshop también es de Superfiestas.

Hubo reunión de la Mesa Chica del rey, con Heredarien de un lado y Aliciente del otro tirándose dardos envenenados ME DUERMO ¡eso! ¡Vamos, escritor! Vuelven a discutir el problema en Pasopiedras (o como mierda le hayan puesto los traductores a Steptones... seguro fue Pasopiedras). La hija quiere fortificar, la esposa dice que no hay plata, el rey (o alguien más, no anoté) dice que las guerras son más caras. Uh, me estoy durmiendo en serio. De todos modos la princesa le pide perdón a su madrastra y quedan amiguis. Tanto, que le propone casar a su primogénito Jacinto (pero escrito Jaecaentaerys) con la hija de ella, para volver a unir el reino. "Lo vamos a estudiar. Cualquier cosa te llamamos", fue la repuesta de Aliciente. La conversación terminó de forma incómoda, cuando el torso de Heredarien hizo lo que Cuscarien no logró por la interrupción de su madre.

En privado, Aliciente le dijo a Viseris que ni en pedo aprobará ese casamiento, porque, como dice el refrán, "antes muerta que consuegrilla". Ahí nomás llegó la Mano Fuerte (ese es su apellido) a presentar su renuncia debido a la sombra que hay sobre su casa. Pero no se animó a decir con todas las letras qué es lo que está pasando (lo de Ser Manito Fuerte con la princesa) así que el rey no le aceptó la renuncia. Sí aceptó que se lleve a Ser Manito al castillo de Harrington por la piñata en el patio de recreo del otro día. Esa misma noche, Ser Tullydo Fuerte siguió tirando pálidas a la reina, mientras elaboraba un plan.

Lo mejor del episodio de este domingo fue el crossover con DC Comics, ya que Tullydo Fuerte bajó al calabozo y le propuso a un montón de asesinos y traidores la posibilidad de salir libres a cambio de cumplir una pequeña misión (y un procedimiento médico para tenerlos a raya). Gran precuela medieval y con dragones de El Escuadrón Suicida, ya saben, el cómic en el que les proponen a asesinos la posibilidad de salir libres a cambio de cumplir una pequeña misión. Con un procedimiento médico para tenerlos a raya. Carísimo me salió el siguiente Photoshop. Como 15 minutos de sueño.

Bueno, les cortó la lengua a los presos para que no boquilleen. No existían las bombas implantadas en el cerebro. Falta menos, pero un montón. ¡Otro parto! El tercero de la noche del domingo, y el que no terminó bien. Lanena no lograba dar a luz y Diabólicon se enfrentaba a una nueva decisión, como la de su hermano en el primer episodio. Antes de eso, la mismísima Lanena fue caminando (con dificultad) hasta su propio dragón y después de insistirle seis veces, logró que la prendiera fuego. Si el bebé era Garcarien, ¿no debería sobrevivir a las llamas?

Heredarien, Heredarion y los hijitos de Ser Manito se tomaron los vientos. En ese castillo sobran las pálidas y será mejor radicarse en Piedragón (no sé dónde queda, no pregunten, busquen en el mapa). Ahora sí, las llamas. En el castillo de Harrington, prendido fuego por los muditos y matando en la misma volada a Mano y Manito, si es que entendí bien. Cuando se enteró el rey... bueno, ya casi que no puede hacer nada salvo babear y tomar malas decisiones. Cuando se enteró la reina... le dio un poco de culpita. "Che, Tullydo, esto no era lo que yo quería" y él "Tranqui, ya me vas devolver el favor en algún momento".

Medio que por ahí empezaron a correr los créditos, ¡y con eso se nos fue un nuevo episodio. Como de costumbre, adjunto el botón para colaborar con la causa. Cero presión, las reseñas van a llegar, de cualquier forma (y de cualquier forma). Ahora sí, a dormir un ratito que ya estoy empezando a ver doble. ¡Cuatro Krustys! Valar Pernoctulis y hasta el lunes que viene.

lunes, 19 de setiembre de 2022

La Casa del Dragón, temporada 1, episodio 5

Continúan los fines de semanas de precuelas de sagas fantásticas, y lo único que voy a decir es que cada una me parece bastante coherente con lo que he visto de ellas; en una cantan y se cagan a palos, en la otra se cagan a palos. Pero solamente me dedico a la de los domingos, porque en algún momento hay que poner el límite (y porque la otra todavía no me quedó claro exactamente cuándo sale). De todos modos, la mejor saga que regresa este 2022 para beneplácito de sus seguidores es Monkey Island, que este mismo lunes estrena su nueva entrega. Agradezcan que no salió el domingo, o esta reseña inútil iba a quedar más dada vuelta que el caballo de la Sra. Diabólicon.

Justamente, el platinado más guacho del reino regresó a su hogar, donde lo esperaba su media naranja. El problema es que él es alérgico a las naranjas. Ella lo recibió más o menos como un chiste de Condorito en el que el hombre vuelve mamado a las cuatro de la mañana, pero no se justifica la respuesta de Diabólicon (espantar al caballo de ella, dejarla incapacitada y luego asesinarla). Fue mucho hasta para él.

Mientras tanto, en la capital del reino la mismísima reina Aliciente despedía a su padre luego de haber sido despedido por su esposo. Hay una nueva Mano del Rey, con tanto carisma que sinceramente no recuerdo qué nombre tiene en la serie o si lo bauticé de alguna forma. Ottoby le dijo a su hija que tenga cuidado, ya que la sucesora al trono es una mujer, y cuando el pueblo se le ponga de punta y reclame a los herederos machitos, la dama quizás tenga que matarlos. Perdón por haber escrito una frase en la que recapitulo más o menos en serio. Lo cierto es que extrañaremos a Ottoby, y que con su partida la calle Corrientis aprovechó para estrenar su más reciente revista, A la reina se le va la Mano.

Su esposo, el jenga humano Viseris, andaba viajando por mar hasta la casa de los Cossis para cerrar el acuerdo matrimonial que venían cocinando desde hace semanas (o sea, años). Heredarien y Heredarion unirán sus casas y unirán sus camas. Incluso unirán sus cuerpos, pero a regañadientes. No nos adelantemos. El rey, que cada vez que baja de un vehículo se clava de cabeza, tuvo una recepción peor que la de los asistentes a Woodstock 99 o aquella Fiesta Final en la que te daban los panchos sueltos adentro de un vaso de plástico (el documental que se está perdiendo Netflix). Por más pazguato que sea, podrían haberlo esperado con unos sanguchitos o un jarabe para la tos, ya que andaba largando flema como loco. Tanto, que el conocido periodista Amarillister escribió en un pergamino: "Mala tos le siento al pazguato".

No se distraigan, que hoy arranqué tardísimo a escribir (NO ME ARREPIENTO DE NADA). La conversación entre Viseris y los Cossis tuvo un momento de tensión, cuando Espossis le preguntó al monarca desarmable qué sucedería con el apellido de los nenes de Heredarien y Heredarion. Quedaron en que serían Cossis, pero el primer descendiente cuando se siente en el trono será inmediatamente un Garcarien. Y con suerte a los tres días ya estará infectado por pincharse con las espaditas. ¿Es que acaso no inventaron los almohadones en ese universo?

En ese mismo momento, los prometidos caminaban por la playa teniendo la típica conversación que ocurre dentro de un matrimonio arreglado. A cambio del eventual cóctel de gametos para asegurarse la continuidad en el poder, cada uno tendrá sus canas al aire. Nunca mejor dicho, porque son los dos canosos. La de cabellera blanca tiene a Ser Tristón (que bauticé por un tonto juego de palabras y con cada episodio le hace más honor a su nombre... le faltan los lentes y es Milhouse), mientras que el otro tiene un gobierno de coalición, ya que mezcla cabellos blancos y colorados.

Ser Milhouse tiene otro plan. En pleno viaje de regreso, en un barquito así de chico donde se deben escuchar todas las conversaciones, le planteó a Heredarien la posibilidad de rajar, tomarse un buque (otro buque) y comenzar una nueva vida en las tierras libres esas en las que Daenerys se pasaba tres años caminando entre cadáveres y gobernantes pérfidos. Ya lo dijo el gran, el inmenso Podeti:

El asterisco es mío, como decía otra obra de la calle Corrientis. En fin. Obviamente la princesa le dijo que ni en pedo, que primero está el cargo (con todas sus ventajas), pero que tiene un arreglo con Heredarion, que todas las mañanas se desayuna un Ser, y no me refiero al postrecito. Sí, es el mismo chiste de Juego de Tronos. A propósito, pueden descargarse en forma gratuita la ver Guía Inútil con las reseñas de tooodos los episodios. Cuestión que a Milhouse no le hizo mucha gracia, porque rompió el voto de castidad al acostarse con Heredarien, y ya saben que en Westeros si rompés el voto te anulan.

Para peor, llegó un rumor muy feo a oídos de la reina Aliciente. El repartidor de pizzas de Loco por Mary le contó que a su amiga le habían llevado el famoso tecito de hierboprostol y esto confirmaría que había hecho lo mismo que un conductor de Uber en España (coger un tío). No se le ocurrió mejor idea que llamar a Milhouse, que es tan pelotudo que cayó en la vieja trampa de las comedias de pensar que la otra persona está hablando de él y terminar deschavándose. Pidió clemencia y la reina, que sabe que es mejor tener a un compinche vivo que a uno muerto, le dijo que se quede tranquilo.

Hubo una escena muy linda en la que el rey conversó con la nueva Mano sobre su legado, sobre el hecho de que no cantarán canciones sobre sus victorias porque no se cagó a piñas con nadie durante sus años en el trono, ya que logró mantener la paz. De esas charlas que si las tenía Tyrion estaban todos haciendo chilenas, pero como las hace este papanatas y el otro que ni sé cómo se llama, pasan desapercibidas. A mí me encantó y le dediqué un párrafo. ¡Salú, Viseris! (acá iría la foto de arriba de todo, pero la puse arriba de todo para que la mostrara cuando pego el link en Facebook, ya sé, a nadie le interesa eso, y son más de las dos de la mañana, pero a veces tengo esos pequeños arranques de escritura automática y puedo quedarme divagando durante preciosos minutos que podría estar dedicando a recuperar energías para el comienzo de una semana movidita... como de costumbre).

¿Qué más? ¡El casorio! O, mejor dicho, una de esas cenas de ensayo que hacen los yanquis (y los Garcarien). En aquella época parece que el que llegaba único era el que la tenía más grande, así que sobre la hora empezaron a caer lo más importantes, como los Cossis, Diabólicon, y en el medio de El Discurso del Rey... su esposa. Vestida de verde, que es como una declaración de guerra o es que le había gustado mucho Shrek.

¿Entendés? Porque en El Discurso del Rey, el rey era tartamudo. Como Porky. No, no tiene nada que ver con La Casa del Dragón, excepto porque el rey estaba dando un discurso. No me pelees que es tardísimo. Tardísimo, TARDIS, debe haber un chiste con Diabólicon, que fue protagonista de Doctor Who, pero no me da la cabeza.

Los futuros esposos bailan en el medio del salón (error de concordancia, creo que venía contando en pasado, me chupa un huevo) y la mitad de los presentes los mira con cara de orto. El colorado porque su amado baila con otra, Diabólicon porque su sobrina baila con otro, el primo de la que se murió al principio porque Diabólicon la mató, la reina porque su hijastra anda con Milhouse, y Milhouse que parece estar en aquella escena en la que el profesor terminaba gritando: "¡Nadie quiere a Milhouse!"

Hubo tiempo para que los Incestarien/Garcarien tuvieran su momento de cachondeo, que fue interrumpido por una barahúnda. El colorado se acercó a Milhouse/Tristón y le dijo "Vamos a ser amigos, ya que los dos somos Pata de Lana de los reyes" y para el caballero (que como en la película de 1953 las prefería rubias) fue la gota que rebosó, rebasó y rebalsó el vaso. En una de esas escenas de violencia tan características de los últimos años, le desfiguró la cara hasta matarlo al colorado. Calculo que el juez era Matonte, ya que ante el hecho aberrante solo se oyó un "siga, siga" y el despechado salió lo más pancho mientras la cara del colorado era un pancho, pero de esos que ponés un minuto en el microondas y explotan desde adentro.

Semejante quilombo obligó a apurar el casamiento, no fuera cosa que Heredarion se arrepintiera luego de la muerte de su yogurcito. La ceremonia fue íntima, mientras que Milhouse se aprontaba para un seppuku pero fue salvado a último momento por la reina, que seguramente era parte de la misma terna arbitral.  La cosa se está picando, como la piel de Viseris, y para el domingo que viene quizás haya un salto de 800 años y la serie se convierta en secuela de Juego de Tronos. Qué sé yo, estoy re dormido. Pero no lo suficiente como para olvidarme del link de donaciones. Que es simbólico en tanto voy a seguir escribiendo igual, pero que sirvió para que me comprara un hermoso libro, que todavía no llegó a Montevideo porque lo voy a consolidar con otra boludez. En fin, Valar Pernoctulis ("todos los hombres deben dormir").